sábado, 2 de mayo de 2009

El Restauracionismo

Aspirando a recobrar la experiencia primitiva del cristianismo, el restauracionismo sería llamado también "primitivismo"
El restauracionismo es una tendencia que define a un conjunto variado de movimientos religiosos autodefinidos a sí mismos como el redescubrimiento y "restauración" en tiempos modernos de la forma original del cristianismo. Bajo la cobertura del término se encuentran varios movimientos religiosos motivados por una idea comparable de recuperación de los orígenes del cristianismo. Algunos de estos movimientos se originaron en las islas británicas, pero sólo a progresarían en los Estados Unidos y posteriormente en tierras de su frontera occidental durante el siglo XIX con la llegada del llamado Segundo Gran Despertar.
Con carácter más general, esta tendencia es conocida con el nombre de
primitivismo (que caracteriza a muchos movimientos que se remontan al cristianismo primitivo y que también tienen lugar en tiempos modernos, incluyendo a los bautistas y, antes que ellos, a los anabaptistas). Sin embargo los movimientos religiosos que se conocen como restauracionistas se caracterizan por:
-Buscar una restauración del cristianismo primitivo.
-Haberse originado como movimientos diferenciados principalmente en los
Estados Unidos.
-Haberse originado aproximadamente entre
1795 y 1881.
-Haber rechazado en un principio identificarse como iglesias
protestantes.
-Asimismo, también puede incluirse todo movimiento con objetivos o perspectivas reminiscentes del restauracionismo del
siglo XIX.
El término se aplica especialmente al
Movimiento de Restauración y, por comparación, se aplica también a otros grupos cuyo parecido es en gran parte fortuito. El nombre "Restauración" también lo emplean los grupos que descienden de los primeros seguidores de Joseph Smith, y es un término que prefieren para describirse a sí mismos antes que el que está más difundido fuera del grupo (mormonismo). La historia de ambos grupos llega a solaparse brevemente, pero otras denominaciones también son llamadas restauracionistas debido a su aspiración de reestablecer el cristianismo original, de acuerdo a su propia interpretación del mismo.
Antecedentes
Hacia principios del
siglo XIX, el resurgimiento calvinista y wesleano conocido como el Gran Despertar había puesto en juego a las iglesias congregacionalistas, presbiterianas, bautistas y a las nuevas congregaciones metodistas que pugnaban por ganar influencia en los nacientes Estados Unidos. Sin embargo, una vez que ese gran "resurgimiento religioso" empezó a decaer, una nueva etapa de secularismo comenzó a revertir los logros que las iglesias evangélicas habían obtenido en la sociedad. Además, este nuevo resurgir había fomentado la difusión de una fuerte creencia de que la religión evangélica estaba debilitada y dividida, principalmente por una lealtad poco razonable hacia los distintos credos y doctrinas que hacían que la salvación y la unidad entre los cristianos pareciera más inalcanzable que nunca.[cita requerida]
El
Segundo Gran Despertar se abrió paso por los territorios de la frontera occidental estadounidense, impulsado por la aspiración de dar preeminencia a Dios en la vida de la nueva nación americana, exaltada por una creciente actitud proclive a aceptar interpretaciones novedosas de las escrituras, y por un celo renovado por una auténtica espiritualidad. A medida que estas tendencias iban extendiéndose, ganaban conversos para los movimientos religiosos protestantes de la época. Sin embargo, el resurgimiento tuvo un alcance que traspasó las fronteras entre denominaciones religiosas, dando lugar a resultados idénticos dentro de distintos grupos protestantes y yendo aún más lejos al disolver las lealtades que mantenían ligados a los fieles a sus distintas iglesias. Por tanto, estuvieron acompañados por una insatisfacción cada vez mayor hacia las iglesias evangélicas, especialmente respecto a la doctrina del calvinismo, que era normalmente aceptada, o al menos se tolerada, en la mayoría de estos cultos.
Protesta en contra del protestantismo
Los restauracionistas no se conformaban con la mera cooperación entre las denominaciones religiosas. Los líderes de estos movimientos no consideraban que Dios pretendiera con los reavivamientos únicamente hacer crecer a las viejas instituciones y perpetuar las antiguas divisiones. Por el contrario, consideraban que el nuevo despertar religioso era el precursor de una nueva era. Los restauracionistas buscaban el reestablecimiento y la renovación de toda la iglesia cristiana de acuerdo al modelo establecido en el
Nuevo Testamento. Daban poco valor a los credos nacidos con el tiempo en el catolicismo y el protestantismo, a los que atribuirían la responsabilidad de haber dividido al cristianismo. Algunos incluso consideraban que la Biblia también había sucumbido a una corrupción antigua, necesitando así ser corregida.
De la
Reforma Protestante podría decirse que poseyó en sus inicios cierto impulso restauracionista que trataba de corregir la marcha de la iglesia y devolverla a la obediencia original. Pero los movimientos protestantes de reforma, incluyendo a los puritanos, aceptaron la idea de que la historia tiene cierta "jurisdicción", según apunta el historiador Richard T. Hughes. Igualmente, Mark Noll afirma que los protestantes "por mediación de la historia, adquirieron los tesoros contenidos en las escrituras". Los protestantes creían que debían respetar la historia cuando ésta se interpretaba mediante la fe. Incluso Juan Calvino sostuvo (aunque la afirmación es enigmática) que el pasado es un " magisterio vivo". Por el contrario, los restauracionistas aspiraban a ir más allá de la historia, rebelándose contra la "jurisdicción" de los logros del pasado, para ser libres de abrazar el modelo divino revelado en un principio a los apóstoles de Cristo, esto es, el Reino de Dios.
Entre las organizaciones restauracionistas se cuentan los
Discípulos de Cristo, las Iglesias de Cristo, los Mormones, las iglesias Adventistas, los Testigos de Jehová y otros. Son grupos muy dispares que en apariencia parecen tener pocos puntos en común, sin embargo, cuando se los observa a la luz de la temática restauracionista, se hace visible su relación. Todas estas denominaciones surgieron a partir de la creencia de que la verdadera religión cristiana había muerto muchos años atrás y era recuperada mediante sus iglesias. Algunos creen que ellos encarnan esa restauración de forma exclusiva. Otros consideran formar parte de un redescubrimiento de la práctica primitiva del cristianismo que en la actualidad puede encontrarse en muchas iglesias, incluyendo las iglesias a las que ellos pertenecen.
Restauracionistas
El restauracionismo llama la atención sobre la existencia de lo que suele conocerse como la
Gran Apostasía, o el estado corrupto del cristianismo tradicional. Debido a su divisionismo, sus errores y sus compromisos con el mundo, la iglesia se apartó de la línea trazada por la iglesia fundada por Jesucristo. No habría necesidad de Restauración si no existiese una apostasía a gran escala y si hubiere una iglesia que estuviese en el modelo verdadero y legítimo del cristianismo. De este modo, los restauracionistas pueden distinguirse como grupo en su convicción de que ha habido una apostasía que ellos tratan de corregir.
Algunos de los que adoptaron el principal punto de vista restauracionista se limitaron a abandonar ciertos elementos de su propia tradición religiosa en favor de creencias aparecidas en otros movimientos primitivistas del pasado. El
bautismo de adultos por inmersión, la organización congregacionalista de la Iglesia, la indiferencia hacia el trinitarismo, la no creencia en el infierno, la existencia de ministros laicos, teorías de la expiación no sustitucionistas, la conversión por la libre voluntad, y a menudo un papel elevado para la mujer en la Iglesia son elementos característicos de este tipo de concepciones no tradicionales.
En algunos casos, estos grupos creen que la ruptura de la esencia del cristianismo provocada por la Gran Apostasía fue tan desastrosa y total como para considerar fútil cualquier intento de recuperación del cristianismo sobre las bases existentes, siendo necesaria una restauración de tal manera radical que el único punto en común con el cristianismo tradicional sería el uso del nombre de
Jesucristo.
Movimiento de Restauración
De entre estos movimientos, el más optimista con respecto al estado del
cristianismo de su época fue el Movimiento de Restauración de Stone y Campbell. Otros se refieren ocasionalmente a los seguidores de este movimiento como campbelitas aunque ellos mismos no lo adoptaron como denominación, ya que lo consideran peyorativo. Estas iglesias tratan fuertemente de evitar aplicarse cualquiera de las etiquetas de conveniencia que dividen a los cristianos, llamándose a sí mismas con nombres genéricos de origen neotestamentario tales como Discípulos de Cristo, Iglesias Cristianas Independientes, Iglesias de Cristo Independientes, o Iglesias de Cristo. Aglutinaron a muchos miembros procedentes de las iglesias bautista, congregacionalista, presbiteriana y metodista, así como a otros cristianos de un amplio espectro de denominaciones evangélicas y del cristianismo unitario, con un éxito inicial sobrecogedor. Sin embargo, a medida que el movimiento iba progresando, se fueron consolidando asimismo elementos distintivos propios irrenunciables a los que de modo desaprobatorio se hacía referencia como credos no escritos, que dieron lugar por fractura a tres grupos, cada uno de los cuales se convertiría en una denominación reconocible. Quizás no existe otro movimiento que tipifique de mejor forma el Segundo Gran Despertar que el movimiento antidenominacional, el Movimiento de Restauración.
Santos de los Últimos Días
La
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días buscó, como hicieron los "Cristianos" y los "Discípulos", restaurar el cristianismo primitivo, pero era mucho más pesimista en lo que respecta a la condición en que se encontraba el referido cristianismo. Los mormones creen que las consecuencias de la Gran Apostasía fueron tan desastrosas que hace necesarios un nuevo profeta y nuevos apóstoles para reestablecer el Reino de Dios en la tierra. Sostienen que su fundador, Joseph Smith, es ese profeta.
Como parte de su misión profética, Smith publicó el
Libro de Mormón, que afirmaba haber traducido de unas planchas de oro bajo la dirección del ángel Moroni. Los miembros de dicha Iglesia creen que el Libro de Mormón también es la palabra de Dios entregada a los hombres en la actualidad y contiene la historia del pueblo que habitó en el continente americano entre el 600 A.C. y el 421 D.C. Smith estableció la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) en 1830, que él y sus seguidores consideran la restauración de la iglesia creada por Cristo, ya que sostenía que la Gran Apostasía (sin apostoles) había eliminado el Reino de Dios de la tierra.
Cronología restauracionista de la Gran Apostasía
Los mormones son lo que atribuyen una antigüedad mayor a la apostasía, situándola antes de la muerte del último de los doce apóstoles de Cristo, en torno al año
100. Con una fecha tan temprana se liberan de la necesidad de conciliar sus enseñanzas con las prácticas y escritos conocidos de la iglesia primitiva y de los padres de la Iglesia puesto que los consideran ya apóstatas.
Los sabatistas coinciden en general en que la fecha aproximada de
135 D.C. supone el inicio de la apostasía. San Justino Mártir, en torno al 160 DC, había apoyado de forma explícita el culto en domingo de modo que los sabatistas lo consideran un apóstata. Sin embargo la Iglesia primitiva, en tiempos de San Hipólito, registraba una observancia continuada del Sabbath (sábado) como celebración de la creación, y del domingo conmemorando la Resurrección. Consideran que la apostasía no fue completa hasta que la Iglesia dejó de observar el sábado algún tiempo después de Constantino el Grande.
El
Movimiento de Restauración de Stone y Campbell considera que la Gran Apostasía fue un proceso gradual. Sobre el año 100 DC Ignacio de Antioquía impulsó la obediencia a los obispos, cosa que algunos consideran el inicio de la idea de un clero profesionalizado que empezó a situarse en una posición por encima de los creyentes, iniciando un proceso de corrupción gradual que desembocaría en el "hombre de pecado" que habría sido profetizado. El bautismo infantil, condenado por los restauracionistas como una medida de inclusión en la Iglesia por la fuerza, sería otro paso hacia la apostasía. Éstos creen que, al menos hasta la época de Tertuliano, sólo se practicaba el bautismo de personas adultas, habiéndose introducido de forma muy localizada el bautismo de niños en torno a la época de San Ireneo. Los campbelitas con frecuencia no admiten visiones del pecado original que impliquen una corrupción de la misma naturaleza humana, sino que sólo admiten que se ha producido el malogramiento de la cultura, tradiciones o entorno habituales de la humanidad. Al igual que otros restauracionistas, consideran que mediante la alianza entre la Iglesia y el Estado en el reinado de Constantino, la Iglesia quedó cautiva gracias al poder excesivamente centralizado de los obispos. Finalmente el surgimiento de la idea de supremacía y autoridad universal del obispo de Roma se contempla como elemento que completaría el cuadro de la Gran Apostasía, del cual la reforma protestante sería sólo una enmienda incompleta pero que habría dado frutos cercanos a lo perfecto en los anabaptistas y los bautistas.
El problema de la restauración
Uno de los grandes inconvenientes del
protestantismo reside en que éste justificaba la Reforma como medio que debía reestablecer el culto según el modelo bíblico. El protestantismo persigue la reconstrucción del culto cristiano partiendo únicamente de la Biblia, prescindiendo de cualquier vínculo que lo sujetara a una tradición preexistente e incluso prescindiendo de la obligación de partir de cualquier documento histórico que atestiguara usos tradicionales. Esto, por una parte, dejó al protestantismo en un puro minimalismo, mientras que por otro lado éste no dejaba de importar una variedad de elementos de la tradición católica, lo que dio origen a una diversificación en paralelo de las iglesias protestantes, antes que a la convergencia de las mismas.
El restauracionismo persiguió dar respuesta a esta situación del protestantismo rechazando la definición protestante del problema. Éste no tendría tanto que ver con formas exteriores de la doctrina y de lo apropiado en la iglesia como con la espiritualidad y la autenticidad. No se buscaría tanto el retorno a la Biblia (como hizo el protestantismo oponiéndose al magisterio de la Iglesia) sino volver a una interpretación perdida del propio cristianismo.
De este modo, los
mormones fueron forjando una mezcla llamativa de misticismo individualista, unas escrituras sagradas nuevas, una historia sagrada alternativa con una tradición distintiva basada en la misma, rituales de iniciación a privilegios y a enseñanzas más elevadas, un sacerdocio no restringido sino extendido, una espiritualidad ecléctica, una filosofía y cultura distintivas, una dirección centralizada de la organización por medio de un consejo divinamente designado, y la orientación de una sucesión de personas vivas que transmiten la Revelación aparte de la Biblia. El camino estrecho del mormonismo parece, a ojos de un observador, ser deudor de toda doctrina rechazada por el cristianismo, pero los Santos de los Últimos Días se ven a sí mismos como seguidores del camino original del cristianismo, bajo la guía directa de Dios.
En sus principios, el Movimiento de Restauración estuvo también dirigido por líderes que pensaban que la razón -al margen de las lealtades sectarias, las falsedades aceptadas, los prejuicios y la superstición- podrían restaurar una visión lúcida de la historia y de las Escrituras que asegurarían el reestablecimiento, por primera vez en milenios, del culto y la comunidad cristiana auténticos. Incluso los
fundamentalistas del siglo XX son cierto tipo de restauracionismo en el hecho de que su interpretación de los acontecimientos contemporáneos hace que la época actual parezca inmune a cualquier corrección, crítica o contextualización provenientes de la historia o de la tradición, puesto que ahora la Biblia estaría viva y presente en los acontecimientos diarios de una forma en que no lo habría estado desde los primeros días de la Iglesia.
Bajo la influencia de tal pensamiento, en el inicio de estos movimientos, no solamente casi no se consultaron documentos relativos a los orígenes de la Iglesia, sino que, si una vez consultados, éstos contradecían las nuevas claves doctrinarias, tal cosa sólo se consideraría una prueba más de la Gran Apostasía incluso en las doctrinas y usos más tempranos de la Iglesia. De este modo, silenciado hasta lo máximo el consenso de la historia y la tradición, las doctrinas de estos movimientos son libres de diferir sin tener que conciliar con aquellas. Sus diversos enfoques, sus inéditos principios de autoridad así como sus nuevas ideas de unidad, espiritualidad y culto han dado lugar a una proliferación de interpretaciones y experimentos espirituales fascinantes que prosperaron en el nuevo territorio
norteamericano de fronteras ilimitadas. Cada uno de estos movimientos contó con sus propios seguidores, convencidos de haber elegido el único camino correcto, y con unos primeros líderes que pintaron retratos vívidos y convincentes de lo que sería realmente el cristianismo.
De esta forma, lejos de trascender el divisionismo entre denominaciones religiosas, el restauracionismo agravó la tendencia protestante a dividirse cada vez en "normalidades" nuevas. Los puntos en común de las distintas escisiones restauracionistas, tales como el
bautismo por inmersión y otras semejanzas, son superficiales y sólo expresan las tendencias de la época en que surgieron. Sin embargo, en su conjunto, estos movimientos caracterizan un periodo de la historia tan radical en lo que supondría para el cristianismo como lo había sido la reforma protestante. En la actualidad siguen constituyendo las denominaciones cristianas que crecen más rápidamente en el mundo.
Selecciones de un articulo publicado en Wikipedia

viernes, 24 de abril de 2009

RESPUESTAS A PREGUNTAS DEL EVANGELIO

ÉLDER BRUCE R. MCCONKIE DEL QUÓRUM DE LOS DOCE APÓSTOLES
Carta abierta, alrededor de 1980, Archivos del Departamento Histórico, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
A: Investigadores que buscan la verdad con sinceridad
Estimados hermanos y hermanas:
Recibo un diluvio de cartas en las que se hacen preguntas sobre las doctrinas, prácticas e historia de la Iglesia. Varias miles de preguntas me son presentadas cada año. Recientemente recibí una sola carta que incluía 210 preguntas principales, más muchas menores. Contestar las preguntas de esta sola carta hubiera tomado varios cientos de páginas. Con frecuencia tengo una pila de cartas sin contestar con una altura de 15 a 20 centímetros. Hay ocasiones en que pasan semanas sin que tenga la oportunidad de leer las cartas, y ciertamente sin poder tener ocasión de contestarlas.
Las personas sensatas se pueden percatar de que si dedicara todas las horas que paso despierto a la investigación y trabajo que tomaría contestar las preguntas que me llegan, aun así no podría contestarlas todas. Pero, y esto es mucho más importante, aunque me fuera posible efectuar este servicio, no estaría haciendo lo correcto, ni tampoco sería bueno para las personas que me presentan sus problemas. En vez de eso permítanme hacer las siguientes sugerencias generales a aquellas personas que buscan respuestas a preguntas sobre el Evangelio:
1. BUSQUEN LUZ Y VERDAD.
Todos los hombres en todas partes, dentro y fuera de la Iglesia, sin referencia a una secta, partido o denominación, están obligados a buscar luz y verdad. La luz de Cristo viene como un regalo gratuito a todos los hombres; ilumina a todo hombre que viene al mundo; y los que siguen sus sugerencias buscan la verdad, logran conocimiento y entendimiento, y son guiados al Evangelio y sus verdades de salvación.
Los miembros de la Iglesia tienen una obligación adicional de entender tanto las leyes de la naturaleza como las doctrinas de salvación. Tienen el don del Espíritu Santo que es el derecho a la constante compañía de este miembro de la Trinidad, basado en la fidelidad. El Espíritu Santo es un revelador. “Y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas” (Moroni 10:5). En el sentido completo y final, la única forma perfecta y absoluta de adquirir un conocimiento seguro en cualquier campo es recibir revelación personal del Santo Espíritu de Dios. Esta bendición enviada del cielo está reservada para aquellos que guardan los mandamientos y obtienen la compañía del Espíritu Santo, recordando que el Espíritu no morará en un tabernáculo impuro.
2. ESCUDRIÑEN LAS ESCRITURAS.
Las respuestas a casi todas las preguntas doctrinales importantes se encuentran en los Libros Canónicos o en los sermones y escritos del profeta José Smith. Si no se encuentran en esas fuentes, probablemente no son esenciales para la salvación y puede ser que estén más allá de nuestra actual capacidad espiritual para comprenderlas. Se nos darán nuevas revelaciones cuando entendamos y vivamos en armonía con esas verdades que ya hemos recibido.
La forma de lograr un alto estado en los estudios del Evangelio es primero estudiar, reflexionar y orar sobre el Libro de Mormón, y luego seguir el mismo curso con relación a las otras Escrituras. El Libro de Mormón contiene esa parte de la palabra del Señor que ha dado al mundo para preparar el camino para una comprensión de la Biblia y las otras revelaciones que ahora tenemos entre nosotros. Se nos ha mandado escudriñar las Escrituras, todas ellas; atesorar la palabra del Señor, para que no seamos engañados, beber profundamente de la fuente de las Escrituras para que nuestra sed de conocimiento sea saciada.
Pablo dice que las Escrituras nos pueden hacer “sabios para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:15). Éstas nos guían a la Iglesia verdadera y los administradores legales que Dios ha asignado para administrar Su obra en la tierra. Es mucho mejor para nosotros obtener respuestas por medio de las Escrituras que por algo que alguien más dice acerca de ellas. Es verdad que muchas veces necesitamos un intérprete inspirado para ayudarnos a comprender lo que los apóstoles y profetas han escrito para nosotros en los Libros Canónicos, pero también es verdad que muchas explicaciones dadas por mucha gente concerniente al significado de los pasajes de las Escrituras son un tanto menos que la verdad y menos edificantes.
Nos encontramos en una situación mucho mejor si podemos beber directamente de la fuente de las Escrituras sin que las aguas sean enlodadas por otra gente cuya comprensión no es tan grande como la de los escritores proféticos que escribieron primero los pasajes que se hallan en los Libros Canónicos y que se han aceptado como tales. No estoy rechazando los comentarios analíticos apropiados sobre las Escrituras; conozco y aprecio su valor y he escrito volúmenes de ellos yo mismo; simplemente estoy diciendo que las personas que tienen la facultad para hacerlo estarán mucho mejor si crean sus propios comentarios analíticos. Existe algo sagrado, solemne y salvador en el hecho de estudiar las Escrituras de manera individual. Debemos capacitarnos en esa dirección.
3. LAS VERDADERAS DOCTRINAS ESTÁN EN ARMONÍA CON LOS LIBROS CANÓNICOS.
Los Libros Canónicos son Escritura. Nos sirven de guía. Son la voluntad, la intención y la voz del Señor. Él nunca ha revelado, revela o revelará algo que sea contrario al contenido de ellos. Ninguna persona que hable con el espíritu de inspiración enseñará jamás una doctrina que no esté en armonía con las verdades que Dios ya ha revelado.
Estas palabras del presidente Joseph Fielding Smith deben guiarnos a todos nosotros en nuestro estudio del Evangelio: “No importa qué esté escrito o lo que cualquiera haya dicho; si aquello que se ha dicho no concuerda con lo que el Señor ha revelado, podemos hacerlo a un lado. Mis palabras, y las enseñanzas de cualquier otro miembro de la Iglesia, ya sea en un cargo mayor o menor, si no concuerdan con las revelaciones, no estamos obligados a aceptarlas. Expongamos claramente este asunto. Hemos aceptado los cuatro Libros Canónicos como las medidas o balanzas de acuerdo con las cuales medimos la doctrina de todo hombre.
“No podéis aceptar los libros escritos por las autoridades de la Iglesia como normas en cuanto a doctrina, sino hasta el punto en que concuerden con las palabras reveladas en los Libros Canónicos.
“Todo hombre que escribe es responsable, no la Iglesia, por lo que él escriba. Si Joseph Fielding Smith escribe algo que no va de acuerdo con las revelaciones, todo miembro de la Iglesia está obligado a rechazarlo. Si escribe aquello que concuerde perfectamente con la palabra revelada del Señor, entonces se debe aceptar” (Doctrines of Salvation, Bruce R. McConkie, tomo 3, págs. 203–204).
4. PROCUREN BUSCAR ARMONÍA ENTRE LAS EXPRESIONES PROFÉTICAS Y LAS ESCRITURAS.
Cada verdad, en cada estudio, en toda la tierra, y en toda la eternidad, está en total armonía con toda otra verdad. La verdad siempre se encuentra en armonía consigo misma. La palabra del Señor es verdad, y ninguna Escritura jamás contradice a otra; ninguna aseveración inspirada de cualquier persona se encuentra fuera de armonía con la aseveración inspirada de otra. Pablo y Santiago no tenían puntos de vista diferentes sobre la fe y las obras; y todo lo que dijo Alma sobre la resurrección está de acuerdo con la sección 76 de Doctrina y Convenios. Cuando encontramos algo que parece ser un conflicto, esto quiere decir que todavía no hemos captado la visión total de los puntos tratados.
El Señor requiere que busquemos armonía y acuerdo en las Escrituras y entre las Autoridades Generales en lugar de buscar divergencias aparentes de opiniones. Las personas que tienen fe y comprensión siempre buscan armonía completa entre todas las declaraciones de las Escrituras y todas las afirmaciones de las Autoridades Generales. La tendencia desafortunada que tiene alguna gente de señalar cualquier trozo de información y llegar a la conclusión de que existe una diferencia con lo que alguien más ha dicho, no viene de Dios. A través de los años he recibido miles de cartas que dicen: “Fulanito dijo una cosa pero Menganito dijo lo opuesto, ¿quién tiene la razón? Mi experiencia es que la mayoría de las veces, no, todas las veces, las aparentes diferencias se pueden armonizar, y cuando no se puede es algo sin importancia de todas maneras. El Espíritu del Señor nos guía a la armonía, a la unidad, al acuerdo y a la homogeneidad. El espíritu del diablo apoya la división, el debate, la contención y la desunión.
5. ¿SON VERDADERAS TODAS LAS DECLARACIONES PROFÉTICAS?
¡Por supuesto que lo son! De eso se trata el sistema de enseñanza del Señor. Todo lo que Sus siervos dicen cuando son inspirados por el Espíritu Santo es Escritura, y su mandamiento a sus ministros es: “Y se os dará el Espíritu por la oración de fe; y si no recibís el Espíritu, no enseñaréis”
(D. y C. 42:14).
Pero no todas las palabras que un profeta habla son declaraciones proféticas. José Smith enseñó que un profeta era profeta solamente cuando obraba como tal. Los hombres que llevan el manto profético siguen siendo hombres; tienen sus propias opiniones; y su comprensión de las verdades del Evangelio depende de su propio estudio e inspiración.
Algunos profetas (lo digo con respeto) saben más y reciben más inspiración que otros. Por lo tanto, si Brigham Young, quien fue uno de los grandes profetas, hubiera dicho algo acerca de Adán que estuviera fuera de armonía con la Sección 78, la Escritura es la que tiene precedencia.
Ésta es una de las razones por la que llamamos a las Escrituras los Libros Canónicos. Son la norma de juicio y la vara de medir con las que se miden todas las doctrinas y opiniones, sin importar de quién sean las opiniones. Las Escrituras tienen precedencia.
6. DEJEN EN PAZ LOS MISTERIOS Y EVITEN TENER TEMAS FAVORITOS DEL EVANGELIO.
Nosotros no podemos comprender todas las cosas en nuestro estado presente de progreso espiritual. No tenemos la porción sellada del Libro de Mormón porque no estamos preparados para comprender y seguir las verdades que ahí se encuentran. Algunas cosas en las Escrituras están ocultas en parábolas, similitudes y metáforas. Estamos obligados a comprender la doctrina básica que nos guía a la vida eterna; fuera de eso, nuestra comprensión de los misterios depende del grado de nuestro progreso espiritual. Sería imprudente estar con el agua al cuello. Me he dado cuenta de que las personas que se enredan en contenciones infructuosas acerca del significado de pasajes de las Escrituras profundos y desconocidos, por lo regular son las personas que no tienen un conocimiento básico y lógico de las verdades de salvación simples y básicas.
También he aprendido algo de las personas a quienes les gusta discutir temas favoritos del Evangelio, que presumen estar capacitadas y son expertos en algún campo especializado, que tratan de que el plan de salvación gire alrededor de un campo que es de interés para ellos; he aprendido que tales personas son por lo regular espiritualmente inmaduras e inestables. Entre estas personas se encuentran aquellas que se dedican —como si hubieran sido divinamente llamadas— a resaltar las señales de los tiempos; o hablar sobre la Segunda Venida; o una interpretación exagerada de la Palabra de Sabiduría; o una versión distorsionada con énfasis en el trabajo del templo o cualquier otra práctica de la doctrina. Los judíos durante el tiempo de Jesús se volvieron exagerados y extremistas en el campo de la observancia del día de reposo, y eso afectó y distorsionó su forma completa de veneración. Sería bueno que tuviéramos un enfoque balanceado, sensato y equilibrado del Evangelio completo y de todas sus doctrinas.
7. NO SE PREOCUPEN TANTO SOBRE LAS COSAS QUE NO TIENEN IMPORTANCIA.
Hay tanto que aprender acerca de las verdades eternas que forman nuestro destino, que es una pena prestar nuestra atención constantemente a cosas pequeñas y sin importancia. Muy seguido se formulan preguntas como: “Yo sé que no es esencial para mi salvación, pero me gustaría saber
cuántos ángeles pueden bailar sobre la cabeza de un alfiler y si es importante que el alfiler sea hecho de latón o de bronce”. Es posible estar tan preocupados por los detalles insignificantes de la gran pintura que representa el plan de salvación que perdemos la visión de lo que es la vida, la luz y la gloria de recompensa eterna. Hay tal cosa como conocimiento inútil, y adquirirlo no va a causar ninguna diferencia al destino del reino o la salvación de sus seguidores.
8. RETENGAN JUICIO, SI ES NECESARIO, CON RESPECTO A LAS PREGUNTAS DIFÍCILES.
No hay preguntas difíciles para las personas que tienen una comprensión y entendimiento completo del Evangelio. Un misterio deja de ser misterio cuando se resuelve. Pero existen algunas preguntas que parecen invitar a que se haga una inquisición intelectual de áreas desconocidas, o que parecen envolver, en contención interminable, a aquellos que son espiritualmente analfabetos.
Si no pueden creer todas las doctrinas del Evangelio, retengan juicio en las áreas en cuestión. No se pongan en una posición que es contraria a la adoptada por los profetas y apóstoles que presiden el reino. Estudien, oren, trabajen en la Iglesia, y esperen más luz y conocimiento.
Si están preocupados por la así llamada evolución, y no han aprendido que Adán fue el primer hombre y la primera persona mortal de carne y hueso, y que no existía la muerte de ninguna forma viviente hasta después de la Caída, retengan juicio y no se pongan en contra de las Escrituras.
Si ustedes suponen que Dios está progresando y adquiriendo más conocimiento y verdad, y que Él no es en realidad omnipotente, omnisciente y omnipresente como José Smith enseñó, retengan juicio, permanezcan en silencio y no se encierren en una posición en contra de la palabra revelada.
Si ustedes piensan que va a haber progresión de un reino de gloria a otro después de la resurrección, o que las personas que rechazan el Evangelio en esta vida tendrán otra oportunidad de obtener su salvación en el siguiente mundo, o que las parejas que están selladas en el templo pueden cometer toda clase de iniquidades y aún recibir su salvación, o cualquiera de las muchas falsas doctrinas que son comunes, retengan su juicio. No se comprometan a defender una causa falsa. Estudien algo más y esperen el día en que estarán preparados para recibir más luz en cuanto a lo que les molesta.
9. IGNOREN, SI PUEDEN, EL DESPLIEGUE INFINITO DE LITERATURA CONTRA LA IGLESIA Y EVITEN LAS SECTAS COMO A UNA PLAGA.
La conversión no nace por medio de la contención. El que tiene el espíritu de contención no es de Dios. Nuestra comisión divina es declarar buenas nuevas al mundo, no pelear con los demás acerca de la explicación de los textos. Hay, por supuesto, respuestas para todas las acusaciones falsas de todos los que se oponen a nosotros (no creo que el diablo haya tenido una idea nueva en cien años) pero la conversión no se encuentra en los debates. En vez de eso, viene en la forma que Moroni aconsejó a los que leen el Libro de Mormón. Los miembros de la Iglesia estarán en una mejor situación si simplemente ignoran las afirmaciones que no son genuinas de los antimormones profesionales.
Si las acusaciones falsas acerca de salvarse simplemente por medio de la gracia, o cualquier otra cosa que la literatura antimormona esté proclamando, si estas cosas les molestan, busquen las respuestas. Se encuentran en las Escrituras. Cualquier persona que no pueda aprender a través de la Biblia que la salvación no se obtiene simplemente con confesar al Señor solamente con los labios, sin hacer referencia a todos los otros términos y condiciones del plan de salvación verdadero, no merece la salvación.
Y acerca de las sectas, son la entrada al infierno. Los miembros de la Iglesia que siguen la práctica del matrimonio plural, por ejemplo, son adúlteros, y los adúlteros son condenados. La práctica común de los que hacen propaganda a esta práctica pone las enseñanzas de los profetas que han muerto en contra de las enseñanzas de los profetas vivientes. Cualquier persona que sigue a un profeta muerto más que a un profeta viviente lo seguirá hacia la muerte en lugar de a la vida. Repito, hay respuestas para las afirmaciones que no son genuinas, y los que se han manchado con estas falacias miserables y falsas será mejor que encuentren la verdad o, de lo contrario, se arriesgan a perder su salvación. El camino a la salvación y la sabiduría es que desde un principio uno nunca debe mezclarse con estas cuestiones.
10. NO EXISTEN LAS DOCTRINAS PRIVADAS.
Todas las doctrinas y prácticas de la Iglesia se enseñan en público. No existen las doctrinas o prácticas privadas, ni los cursos de conducta aprobados para sólo unos cuantos. Las bendiciones del Evangelio son las mismas para todos los hombres. No se dejen engañar al creer que las Autoridades Generales creen en doctrinas secretas o viven su vida de alguna manera confidencial. Todo lo que se enseña y practica en la Iglesia está abierto a la inspección pública, o por lo menos, cuando se trata de las ordenanzas del templo, para la inspección de todos los que se facultan a sí mismos por medio de su rectitud personal a entrar en la Casa del Señor.
11. MANTENGAN UNA ACTITUD ABIERTA.
Las doctrinas son del Señor. Él las ha establecido; Él las revela; Él espera que las aceptemos. A menudo las personas que tienen preguntas están más interesadas en mantener su posición previamente escogida que en aprender cuáles son los hechos. Nuestro interés debe consistir en encontrar y aferrarnos a la verdad. No debe tener importancia cuál es la doctrina, sólo que lleguemos a conocerla. Nuestra adopción y defensa de una doctrina falsa no la va a convertir en verdad. Nuestro interés es llegar a conocer la verdad, no probar un punto de doctrina al que nos hemos aferrado imprudentemente.
12. LA RESPONSABILIDAD DE ESTUDIAR ES PERSONAL.
Debemos llegar a la conclusión de todo este asunto, una conclusión que tendrá un efecto sobre nuestra salvación eternal, y es que cada persona debe aprender por sí misma la doctrina del Evangelio. Nadie más puede hacerlo por ella. Cada persona es individualmente responsable en lo que a su conocimiento del Evangelio concierne; cada uno tiene acceso a las mismas Escrituras y tiene derecho a ser guiado por el mismo Santo Espíritu; cada uno debe pagar el precio fijado por la Divina Providencia si es que habrá de obtener la perla de gran precio.
El mismo principio rige tanto el aprendizaje de la verdad como el vivir de conformidad con las normas de la verdad. Nadie puede arrepentirse por otra persona o a favor de ella; nadie puede cumplir los mandamientos en el lugar de otra persona; nadie puede salvarse en nombre de alguien más. Y nadie puede obtener un testimonio o avanzar en luz y verdad hacia la gloria eterna sino para sí mismo. Tanto el conocimiento de la verdad como las bendiciones prometidas a quienes se ajusten a los principios verdaderos son cuestiones personales. Y así como un Dios justo ofrece la misma salvación a cada alma que vive en armonía con las mismas leyes, también ofrece el mismo entendimiento de Sus verdades eternas a todos los que estén dispuestos a pagar el precio de quien busca la verdad.
El procedimiento de la Iglesia para lograr un conocimiento del Evangelio es el siguiente:
a. La responsabilidad de obtener un conocimiento de la verdad recae sobre cada persona basada en sus propios esfuerzos.
b. Segundo, las familias deben enseñar a los miembros de sus propias familias. A los padres se les manda criar a sus hijos en la luz y la verdad. El hogar debe ser el centro de enseñanza principal en la vida de cada Santo de los Últimos Días.
c. Para ayudar a las familias y a cada persona, la Iglesia, como institución de servicio, ofrece muchas oportunidades para enseñar y aprender. Se nos ha mandado ‘[enseñarnos] el uno al otro la doctrina del reino’ (D. y C. 88:77). Esto se hace en reuniones sacramentales, en conferencias y en otras reuniones, mediante los maestros orientadores, en las clases del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, por medio de los programas de seminarios e institutos y a través del sistema educativo de la Iglesia.
Las oportunidades de aprender no tienen límite. Preguntas apropiadas se pueden discutir en cualquiera de las clases y escuelas que han sido proveídas para tales propósitos.
Sería apropiada una última palabra. Hay muy pocos gozos en la vida que se comparen con el gozo de llegar al conocimiento de la verdad. ¡Cómo se alegran las personas en sus testimonios! ¡Y qué gran espíritu de gozo y paz le llega al corazón de un estudiante del Evangelio cada vez que se le manifiesta una verdad! ¡Cada vez que su conocimiento aumenta para comprender completamente algún pasaje profético! ¡Cada vez que su alma aprende y siente la importancia de lo que dicen las Escrituras sobre algún gran principio!
Las previas expresiones se han dado con la esperanza de poder ayudar, de fomentar el estudio del Evangelio, y de guiar a los que buscan la verdad en un curso correcto y sabio.
Es mi oración que todos nosotros aprendamos y vivamos el Evangelio y finalmente ganemos una herencia en el reino eterno de Él, cuyos siervos somos.
Con todo buen deseo, y una oración para que el Señor los bendiga siempre,
Sinceramente su hermano,
[firmado]
Bruce R. McConkie
Traducción oficial. Articulo tomado de la La Enseñanza en Seminarios-Lecturas de preparación para maestros (Publicación oficial del Sistema Educativo de la Iglesia).

domingo, 25 de enero de 2009

Libertad y tolerancia religiosa

"Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso Conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren como, donde o lo que deseen"
Decimo Primer Articulo de Fe de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias
"Me maraville ante la inspiracion del profeta Jose Smith al redactar el decimoprimer articulo de fe... Esa expresion noble de tolerancia religiosa es conmovedora ante la persecusion personal que sufrio el profeta. En una oportunidad el escribio: en este momento soy el hombre mas perseguido de la tierra, como lo es tambien este pueblo...todos nuestros derechos sagrados son hollados bajo los pies de la chusma.Jose Smith sufrio una persecusion incesante y finalmente el doloroso martirio a manos de hombres intolerantes. Este hecho brutal se levanta como un rigido recordatorio de que jamas debemos ser culpables de ningun pecado cosechado por la semilla de la intolerancia..."
ELDER M. RUSSELL BALLARD, Nuestra Busqueda de la Felicidad, paginas 107-108
"Dada la historia de la persecucion a la que fueron sometidos los miembros de nuestra iglesia, resulta facil entender por que el principio de la tolerancia es tan importante para nosotros. a la vez, es tambien importante la responsabilidad de todo Santo de los Ultimos Dias de preservar y proteger el mismo derecho para los demas lo que significa que habra ocasiones en que podriamos defender practicas religiosas de otros aunque no estemos necesariamente de acuerdo con ellas. Pero cuando hablamos de tolerancia, ello no quiere decir que nuestras creencias deben ser afines o compartidas, sino mas bien, que debemos vivir en armonia a pesar de nuestras mas serias diferencias y dedicar parte de nuestros esfuerzos a la proteccion del derecho de ser diferentes."
ELDER RUSSELL N. NELSON, Revista Liahona, julio 1994, pag 78, 81
"Abrigo los sentimientos mas generosos y caritativos hacia todas las sectas, partidos y denominaciones; y considero sagrados y apreciados todos los derechos y libertades de conciencia, sin despreciar a hombre alguno por discrepar conmigo en asuntos de opinion.Los santos pueden testificar si estoy dispuesto a dar mi vida por mis hermanos. Si se ha demostrado que he estado dispuesto a morir por un "mormon" (Santo de los Ultimos Dias), declaro sin temor ante los cielos que estoy igualmente dispuesto a morir en defensa de los derechos de un presbiteriano, un bautista o cualquier hombre bueno de la denominacion que fuere; porque el mismo principio que hollaria los derechos de los Santos de los Ultimos Dias atropellaria los derechos de los catolicos romanos o de cualquier otra denominacion que no fuera popular y careciera de la fuerza para defenderse.Lo que inspira mi alma es el amor por la libertad, la libertad civil y religiosa para toda la raza humana. Mis abuelos inculcaron en mi alma el amor por la libertad mientras me sentaban sobre sus rodillas...No hay que altercar con ningun hombre a causa de su religion; y todos los gobiernos deberian permitir que toda persona practicara su religion sin ser molestada. ningun hombre esta autorizado para quitarle la vida a otro por motivo de diferencias en cuanto a la religion, la cual todas las leyes y todos los gobiernos deberian tolerar y proteger, ya fuere verdadera o falsa.Cultivemos la paz y la amistad con todos, nos ocuparemos de nuestros propios asuntos y tendremos exito y seremos respetados, porque al respetar a los demas, nos respetamos a nosotros mismos."
JOSE SMITH, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, pag 367-368
"Cultiven un espiritu de gratitud, por las personas que tienen creencias religiosas, politicas o filosoficas diferentes de las nuestras, al hacerlo de ningun modo tenemos que comprometer nuestra teologia...Sean respetuosos con las opiniones y los sentimientos de las demas personas. Reconozcan sus virtudes; no se fijen en sus debilidades. Busquen los dones y las virtudes de ellas, y ustedes encontraran dones y virtudes que les seran de utilidad"
GORDON B. HINCKLEY, Revista Liahona, Junio 2002, pag 32
Citas recopiladas por Abraham Montoya

sábado, 3 de enero de 2009

El Manuscrito de Spaulding NO FUE la fuente del Libro de Mormón

Nota: Cambie el titulo porque los sud pensaban que era un articulo antimormon y los anti-mormones pensaban que les daba la razón. Realmente la comprensión de lectura no es muy buena entre nosotros los hispanohablantes.


Uno de las tentativas más tempranas para desacreditar el Libro de Mormón fue el argumento de que era derivado de un manuscrito escrito por Salomón Spaulding en 1812. El único manuscrito conocido de Spaulding, el ahora llamado "Manuscript Found," , estuvo perdido durante muchos años, pero fue descubierto en 1884 y finalmente publicado en 1885. Ahora que sabemos lo que está en el manuscrito, es obvio que no podría haber sido la fuente para el Libro de Mormón, como se demostrará mas adelante. La teoría de Spaulding pudo sobrevivir tan largo tiempo como "evidencia escondida. "
En la novela de Spaulding se dice encontrar un documento romano perdido en una cueva cercana a Conneaut , Ohio, lugar que está cerca a Kirtland, Ohio, uno de los últimos lugares que sirvió como Sede de la Iglesia durante varios años a la vez que era víctima de persecución y severa propaganda antimormona. Algunas personas en Conneaut, al aprender sobre el Libro de Mormón, declararon que era casi igual al manuscrito de Spaulding y que ellos compartían historias comunes, relacionados con israelitas en la América antigua, y en nombres compartidos tales como Nefi, Lehi, y Zarahemla. El férreo antimormón Philastrus Hurlbut, que había sido excomulgado de la Iglesia en 1833 por adulterio, reunió declaraciones de miembros de la familia acerca del manuscrito y su relación con el Libro de Mormón. Estas declaraciones se publicarían en el arquetípico libro antimormón de 1834, Mormonism Unvailed de E.D Howe junto con muchas otras declaraciones que Hurlbut reunió contra José Smith de personas que reclamaron haberlo conocido bien. (Lo interesante de esto es que muchas de las declaraciones que condenan la exposición de José Smith tienen fuertes signos de tener una autoría común.)
Otra cosa interesante ( y que no mencionan los antimormones ) es que Hurlbut obtuvo también el manuscrito de Spaulding y se desilusionó al encontrar que no estaba muy relacionado con el Libro de Mormón.
A pesar de que no había ninguna prueba de que Spaulding hubiera escrito algún otro manuscrito, Howe y Hurlbut concluyeron que Spaulding había reescrito la historia para tratar con israelitas en un tiempo más temprano y para que estuviera en armonía con el lenguaje bíblico. Se alegó entonces que José Smith utilizó ese otro Manuscrito reescrito de Spaulding para crear el Libro de Mormón y que probablemente José Smith había recibido la información de manos de Sidney Rigdon (aunque José no conoció a Sidney sino hasta después de la publicación del Libro de Mormón). Esta teoría llegó a ser un ataque antimormón primario contra el Libro de Mormón durante muchos años.
En 1884, el"Manuscrpit Found" finalmente fue descubierto en Hawaii entre "los artículos enviados de la oficina de Telégrafos de Painesville Ohio, propiedad de Eber D. Howe, cuando esa oficina se compró en 1839 por L. L. Rice, quien se mudó subsiguientemente a Honolulu" (Chase, op. cit.). El manuscrito fue publicado por Los Santos de los Ultimos Días y también por la Iglesia RLDS. Los partidarios de José Smith se sentían justificados, porque claramente ese documento no era la fuente del Libro de Mormón (la posibilidad de un segundo documento se discutirá abajo).
Pero había algunas similitudes, como L.D. Chase explica (ibid.):
"El Manuscrito de Spaulding es un cuento ficticio acerca de un grupo de romanos que, al navegar a Inglaterra en los comienzos del siglo IV dC, se desviaron del curso y llegaron a la tierra de norte américa oriental. Uno de ellos llevó un registro de sus experiencias entre las tribus de indios del oriente y del medio oeste Americanos. . . . "
Hay similitudes en la explicación sobre los orígenes de ambos el "Manuscript Found" y El Libro de Mormón. En la introducción del trabajo de Spaulding declara que su autor andaba cerca de Conneaut, Ohio (cerca de 150 millas al oeste de Nueva York donde José Smith obtuvo las planchas de oro), cuando él descubrió una piedra inscrita y plana. Este la levantó con una palanca, destapando una cueva en la que estaba colocada una caja de piedra que contienía veintiocho rollos de pergamino. La escritura estaba en latín. La historia es principalmente una historia secular, no teniendo virtualmente contenido religioso. Un personaje en la novela poseía una "piedra vidente", semejante a los objetos utilizados por José Smith. Sin embargo, ninguno de los muchos nombres encontrados en un Libro y otro son semejantes ni tampoco se asemeja para nada su estilo literario."
José Smith, por supuesto, encontró las planchas de oro en una caja de piedra, y el Libro de Mormón trata también con personas que navegaron antiguamente a las Américas y mantuvieron un registro escrito. Esas son las similitudes más "impresionantes" entre el único Manuscrito conocido de Spaulding y el Libro de Mormón. Las declaraciones publicadas de varios testigos alegando que José plagió a Spaulding fueron expuestas como fabricadas. Para ilustrar esto con un ejemplo ahora citaré al Presidente Joseph F. Smith, anterior Presidente de la Iglesia, un hombre que estaba en Hawaii cuando el manuscrito de Spaulding fue localizado y que se implicó personalmente en el caso el cual siguió y realizó un análisis extenso del contenido. La siguiente cita breve viene de un artículo extenso, hoy en gran parte olvidado, "llamado "Manuscript Found"," publicado en Improvement Era, Vol. 3, No. 4, febrero. 1900,
"Revisemos la declaración de uno de estos testigos fingidos [acerca del manuscrito de Spaulding]. Tomaremos el testimonio de John Spaulding, hermano de Salomón. El dice:"Era un romance histórico de los primeros colonizadores de América", intentando mostrar que los indios Americanos son descendientes de los judíos o de las tribus perdidas.El hecho es, no hay una palabra en la Historia del Manuscrito acerca de que los indios descendían de los judíos. Verdaderamente, después que lo leí, y copié una parte grande de ello con mi propia mano, no puedo recordar una sola referencia a los judíos en la historia entera. Otra vez:"Dio registro detallado de su viaje de Jerusalén por la tierra y el mar, hasta ellos llegó en América, bajo las órdenes de Nefi y Lehi". Esto es una falsedad total. La historia de Spaulding comienza en Roma, no en Jerusalén. Las palabras Nefi, Lehi, Nefitas y Lamanitas no ocurren en toda "la Historia de Spaulding," ni están allí cualquier palabra pareciéndose remotamente a ellas, como el "Manuscrito" mismo atestigua. Entonces Sr. John Spaulding dice:"He leído recientemente el Libro de Mormón, y a mi sorpresa, encuentro casi el mismo asunto histórico, nombres, etc., tal y como ellos estaban en los escritos de mi hermano". Cuanta diferencia Señores. ¡Fairchild y Rice vieron este mismo asunto y cuando ellos compararon los "escritos de su hermano" con el Libro de Mormón! Ellos no vieron semejanza entre los dos, en general ni detalle." Otra vez, Sr. J. Spaulding dice:: "Recuerdo bien que él (Salomón) escribió con estilo antiguo, comenzando cada párrafo con, "Y sucedió que" ," o, "Y Ahora bien,' el mismo estilo que en el Libro de Mormón, etc.." Frases, tales como "Y sucedió que," o, " Y Ahora bien" no aparecen en el "Manuscript Found, de Salomón Spaulding "comenzando cada párrafo." Y así cada testimonio de estos testigos aparentemente "creíbles" quizás se contradigan, pero esto es una muestra bastante clara de la falsedad de todo,. Los sufijos del ejemplo refutan el punto que Sr. Patterson deseó establecer; a saber, que las porciones históricas del Libro de Mormón ciertamente se derivaron del manuscrito de Spaulding."
¿Había un segundo manuscrito?
No deseando publicar el Manuscrito de Spaulding que Hurlbut había encontrado, Howe argumentó, utilizado declaraciones extraídas de tres personas, que se había reescrito de una manera tal que lo hizo casi idéntico al Libro de Mormón. Ninguno de los ocho testigos originales primarios de Conneaut que habló de la relación entre el manuscrito de Spaulding y el Libro de Mormón mencionaron jamás un segundo manuscrito o hablaron de una revisión. No hay mención de un segundo documento ni una revisión al idioma Bíblico hasta después que Hurlbut volvió con el manuscrito decepcionante de Spaulding. Es Howe que reclama que no había relación entre el manuscrito conocido y el Libro de Mormón, y que por eso debía haber un segundo manuscrito. Cuando B.H. Roberts explicó en un análisis excelente y largo la discusión de Howe (La Defensa de la Fe y los Santos, el Vol. 2, p.122):
"Esa declaración deja una señal de "reflexión," que es una invención tonta. No hay una sola porción de evidencia en todo lo escrito sobre el asunto, eso va más allá de la fecha de la entrega de Hurlbut del "Manuscriot Found"," a E. D. Howe, al efecto de que Spaulding había escrito más de un documento. . . . Por qué será que los vecinos de Spaulding cerca de Conneaut no dijeron antes que este manuscrito que fue revelado por Howe, Hurlbut que Spaulding había escrito varios manuscritos sobre el tema de los habitantes antiguos de América; uno que habla de una colonia romana que vino a América y se asentó en el valle de Ohio, las historias de sus aventuras " escrito en estilo moderno;" y otra historia que él Abandonó, yendo mas lejos en las fechas y asignando a las personas un origen Israelita y escrito en un antiguo estilo de escritura? ¡Que evidencia tan valiosa para Hurlbut saría la venida a Conneaut con tal manuscrito de Spaulding, ! Pero tal documento no existe."
El reclamo de Howe no era que había un manuscrito perdido completamente nuevo, sino que el manuscrito perdido era una revisión del documento que Hurlbut había encontrado. Es pura fantasía. "The Manuscript Found", marcado con el nombre de Conneaut en su página de cubierta, era ciertamente del que los testigos de Conneaut habían oído veinte años antes de oír sobre el Libro de Mormón. La memoria y la veracidad de los testigos, para defender con entusiasmo la ortodoxia religiosa, son sumamente dudosos (ver B.H. Roberts, ibid.) Aún más desilusionante es el engaño de Howe.
Cualquier argumento que trate de acreditar a Salomón Spaulding sobre algo en el Libro de Mormón encara el obstáculo agobiante de establecer una conexión verdadera entre José Smith y Salomón Spaulding. No hay evidencia que ellos se encontraron jamás o que José jamás oyó aún del manuscrito de Spaulding antes de la publicación del Libro de Mormón. Algunos críticos recientes han notado que un tío de Spaulding vivió en Sharon, Vermont al mismo tiempo que la familia de José Smith lo hizo. Sin embargo, los Smiths se mudaron varios años antes de que el manuscrito de Spaulding existiera, y dejaron Vermont enteramente antes de que José Smith alcanzara los diez años de edad (Isaac Carter, Review of Books on the Book of Mormon, Vol. 6, No. 2, 1994, p.116) ). Alguna relación supuesta entre José y Spaulding durante sus años en Vermont es inverosímil.
La teoría de Spaulding fue rechazada por el escritor antimormón Fawn Brodie en 1946, pero continúa siendo repetida en muchas publicaciones antimormonas (junto con muchas otras alegaciones refutadas de E.D. Howe y otros antimormones tempranos, cuyos escritos son repetidas veces citados). No hay evidencia de plagio en la teoría resucitada de Spaulding y mucho menos en las alegaciones de un segundo documento perdido.
Ciertamente nada conocido de Salomón Spaulding podría justificar la presencia de Quiasmos en el Libro de Mormón, o sobre la evidencia asombrosa con respecto a la península arábiga en Primer Nefi, o cualquiera de las otras evidencias de autenticidad para el Libro de Mormón.
Cita de un escritor NO Mormón:
"Los archivistas mormones han reunido una gran cantidad de evidencia ( alguna de ella impresionante) para rebatir la teoría de Sapaulding. Ellos dieron un golpe acertado cuando descubrieron que una página de un manuscrito de otro libro Mormón, Doctrina y Convenios, tenía aparentemente la misma escritura como la del Escriba no identificado en el manuscrito del Libro de Mormón. Fechado en junio de 1831 -- quince años después de la muerte de Spalding.... El laico medio puede notar prontamente las diferencias llamativas entre los especímenes de Spalding y los otros...." Edward E. Plowman, in Christianity Today (October 21, 1977, pp. 38-39):
Articulo de David Canar
Si domina el ingles y esta interesado de en hacer una investigación personal puede leer el manuscrito de Solomon Spalding aqui: http://www.solomonspalding.com/docs/lds1886.htm

Transmisión y alteración textual de la Biblia

"Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente"
Nuestro Articulo de Fe numero 8, manifiesta nuestra crencia en la Biblia, pero tambien nuestra posición de que esta contiene algunos errores introducidos por el hombre (copistas,sacerdotes y traductores). Por causa de esta afirmación otros cristianos afirman que nosotros no somos cristianos pues la Biblia no contiene errores. Pero en estos ultimas decadas los eruditos biblicos estan descubriendo que lo afirmado por el profeta Jose Smith en 1842 era y es verdad. Son muy pocos los cristianos que conocen de este tema, veamos que dicen los eruditos biblicos de la Sociedad Bíblica Iberoamericana:
"Desde finales del siglo XIX, el desarrollo de los estudios textuales de la Biblia, junto con los descubrimientos de la arqueología bíblica, han resultado de extraordinario beneficio para la restauración del Texto Sagrado. Hoy, como nunca antes, nos encontramos en posesión de manuscritos que se acercan extraordinariamente a los documentos originales de la Biblia. Al mismo tiempo, estos des-cubrimientos y avances han puesto en evidencia numerosas variantes entre los distintos manuscritos, de manera que cuando las versiones de antaño son comparadas con textos más antiguos y fidedignos que aquéllos que sirvieron de base para su traducción, se manifiestan graves y numerosos defectos. La importancia de tales hechos no pueden ser subestimados, toda vez que el traductor o intérprete, antes de explicar el significado de palabras, frases e ideas de la Escritura, deberá interesarse por un problema precedente: ¿cuál es el texto original del pasaje? Que tal pregunta debe ser hecha (¡y contestada!), surge por dos circunstancias: a. ninguno de los documentos originales de la Biblia existe hoy día; y b. las copias existentes difieren una de otra. Al ser escritos en el frágil papyrus, y a causa del continuo uso que se les daba, los documentos originales pronto se destruyeron o extraviaron; y como en toda obra procedente de la antigüedad, el proceso de transmisión de copiado manuscrito es en extremo extenso (el antecedente épico de Job se remonta al segundo mileno antes de Cristo), es importan-te que el lector asuma una paciente actitud crítica ante el texto de la Sagrada Escritura.
Invención del Alfabeto. La escritura alfabética era practicada por los fenicios en los alrededores del siglo XV a.C., aunque para ese tiempo ya estaba en uso en Palestina el estilo silábico babilónico cuneiforme. Es importante saber que solamente hubo un alfabeto en el mundo, el cual ha tomado diversas formas para adaptarse a los lenguajes que habían de ser empleados. La invención del alfabeto se atribuye a los semitas, por cuanto sus letras son peculiares a las lenguas semíticas.
Materiales empleados. Entre los diversos materiales utilizados en la antigüedad para la hechura de libros, tales como madera, hueso, metal, arcilla, papiro y pergamino, el estudiante de la Biblia ha de interesarse principalmente en los dos últimos: el papiro y el pergamino. La manufactura del papiro era un negocio floreciente en Egipto pues crecía abundantemente en las orillas del delta del Nilo. El pergamino, por su parte, tiene una historia interesante y está relacionada con la competencia de dos reyes por poseer la mejor biblioteca de la época, lo cual hizo que uno de ellos, Tolomeo Epífanes decretara durante su reinado (205-182 a.C.) un embargo sobre las exportaciones del papiro producido en Egipto. Esto obligó al rey de Pérgamo a buscar una fórmula alterna de materiales capaces de recibir la escritura. Fue así como se desarrolló la industria del pergamino, el cual era fabricado con pieles de ganado, antílopes, cabras, y ovejas, especialmente recién nacidos.
Forma. El uso más antiguo del papiro como receptor de la escritura era en forma de rollo. Las hojas de papiro se unían lateralmente y luego se enrollaban en bastones cilíndricos, con un largo aproximado de 10 metros. El Evangelio según Lucas hubiera llenado normalmente esa medida. Los rollos eran relativamente difíciles de usar y la Iglesia Primitiva pronto descubrió cuán incómodo podía resultar encontrar un pasaje específico. De esta manera, antes de finalizar el primer siglo, se comenzó a utilizar la forma de códice, la cual consistía en doblar una o varias hojas de papi-ro y coserlas juntas. Es muy posible que la forma de códice haya sido una propuesta ideada por los cristianos gentiles en su afán por diferenciarse de la típica lectura en rollos utilizada en las sinagogas. Posteriormente, el pergamino fue también utilizado en forma de códice. En el 331 d.C. el emperador Constantino ordenó la elaboración de 50 copias de la Biblia en pergamino. Dos de ellas existen hoy día, y constituyen las copias manuscritas más importantes del texto del Nuevo Pacto: El códice Sinaítico y el códice Vaticano.
Causas Involuntarias. La mayor parte de las divergencias surgieron por causas accidentales, tales como confundir una letra o palabra con otra parecida. Si, por ejemplo, dos líneas vecinas de un manuscrito comenzaban o terminaban con el mismo grupo de le-tras, o si dos palabras similares se encontraban juntas en la misma línea, era fácil para el ojo del copista saltar del primer grupo de letras al segundo, y así omitir una porción del texto. Esto se conoce como homoeteleuton. Inversamente, el escriba podría regresar del segundo al primer grupo y, sin querer, copiar una o más palabras dos veces. También las letras que se pronunciaban de igual modo, podían ser confundidas algunas veces por los escribas oyentes. Tales errores accidentales eran casi inevitables doquiera que se copiaban a mano largos pasajes, y había más posibilidades de que ocurrieran si el escriba tenía vista u oído defectuoso; si era interrumpido en su labor; o si a causa del cansan-cio, estaba menos atento de lo que debía estar.
Las Escrituras de los últimos días (Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y La Perla de Gran Precio) establecerán la verdad de la Biblia, y darán a conocer las cosas claras y preciosas que se le han quitado (1 Ne. 13:38–40).

lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Qué podriamos decir de Salmos 2:2?

Pregunta: Tengo una pregunta.Yo sé, porque así se nos ha enseñado en la Iglesia, que Jehová es Jesucristo. He buscado muchas escrituras tanto en el Antiguo, como en el Nuevo Testamento y he corroborado esta verdad, mas claro me queda cuando lo leo a través de D&C y de los profetas de esta dispensación. Sin embargo mi duda es que algunos pasajes de la Biblia dan a entender que Jesús es Hijo de Jehová o su ungido, como por ejemplo en Salmos 2:2 y otras escrituras. ¿Que respuesta hay para esas escrituras?
Respuesta: Apreciado hermano debemos recordar que como parte de la restauración del evangelio en estos ultmos dias, se han restaurado a la tierra tres cosas que se habian perdido: (1) la verdad, (2) las ordenanzas y (3) el sacerdocio.
Las verdades ó doctrinas que aprendemos en la Iglesia han sido reveladas por Dios atraves de los profetas modernos (Jose Smith y sus sucesores) y de la publicación de escrituras antiguas (El Libro de Mormón y La Perla de Gran Precio) . Es decir las doctrinas que enseña la Iglesia no son el resultado de un profundo estudio biblico hecho por un grupo de eruditos profesionales. Es por eso que muchas de nuestras doctrinas difieren de las que enseñan la mayoria de las iglesias cristianas de hoy. Esto no significa que nuestras doctrinas no sean biblicas, lo que sucede es que muchas de las doctrinas cristianas de hoy no son biblicas ya que fueron elaboradas por los concilios ecumenicos de una iglesia apostata. La doctrina sud concuerda plenamente con las enseñanzas de los profetas y apostoles de la antiguedad, lo que sucede es que estas enseñanzas no siempre se encuentran fielmente registradas en la Biblia, debemos recordar que:
"Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente ..." (Articulo de Fe 8).
En cuanto a la pregunta, la respuesta es muy simple solo debemos hacer un buen analisis del pasaje mencionado:
"Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo..." (Salmos 2:2).
Si revisamos una referencia cruzada del Nuevo Testamneto encontraremos que el mismo pasaje es citado de otra manera:
"Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo... " (Hechos 4:26).
En otras versiones de la Biblia tambien se usa la palabra Señor en lugar de Jehova (ver La Biblia paralela en linea). Como podemos ver no existe unanimidad entre las distintas versiones. El profeta Jose Smith enseño que la version del Rey Santiago (Biblia oficial utilizada por los sud de habla inglesa) es la que más concordaba con el Libro de Mormón y con las revelaciones que el recibio de Dios, por eso caundo un pasaje de la version Reyna Valera no concuerda con la doctrina revelada entonces debemos usar la versión del Rey Santiago. En esta versión también se usa la palabra Señor y no Jehova (Ps. 2: 2).
Para terminar de aclarar este asunto es muy importante saber que en las escrituras la palabra Señor es un: "Título de profundo respeto y honra hacia Dios el Padre y hacia Jesucristo, nuestro Salvador. El título se refiere a su posición de señores supremos y amorosos sobre sus creaciones" (ver Señor en la GEE). En una ocasión en que Jesus oraba a Dios dijo:
"Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños" (Mateo 11:25)
Como podemos ver cada vez que encontremos alguna discrepancia entre la doctrina sud y el registro biblico debemos recordar que "Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente ..." (Articulo de Fe 8). Para un analisis más detallado de la doctrina que Jehova es el Jesuscristo preterrenal ver el articulo que se encuentra en la GEE (Jehová).