miércoles, 1 de septiembre de 2010

¿Cuál es nuestra doctrina?

Robert L. Millet es profesor de la historia y doctrina de la Iglesia y ex decano de Educación Religiosa en BYU.
Se nos ha mandado enseñarnos “el uno al otro la doctrina del reino”. “Enseñaos diligentemente, —implora el Señor— Y mi gracia os acompañará, para que seáis mas perfectamente instruidos en teoría, en principio, en doctrina, en la ley del evangelio, en todas las cosas que pertenecen al de reino de Dios, que os conviene comprender” (DyC 88:77–78). Pero, exactamente ¿qué debemos enseñar? ¿Qué es la doctrina?
Antes de empezar estos comentarios, permítanme afirmar que entiendo implícitamente que la autoridad para declarar, interpretar y aclarar la doctrina descansa en los apóstoles y profetas vivientes. Por lo tanto, este artículo solamente hablará acerca de la doctrina y en ninguna manera intento enseñar más allá de mi propia mayordomía.
Leer mas ... http://gesppp.blogspot.com/2010/08/cual-es-nuestra-doctrina.html

sábado, 20 de marzo de 2010

No tenemos tiempo para la contención

Por el élder Marvin J. Ashton (1915 - 1994)
Hace algunos meses los misioneros de una remota isla del Pacífico del Sur fueron informados de que yo habría de visitarles durante dos o tres días. A mi llegada, estaban aguardándome ansiosamente para compartir conmigo cierta literatura en contra de la Iglesia, que había sido distribuida en la zona. Se encontraban molestos por las acusaciones y dispuestos a contraatacar.
Los misioneros se sentaron en el borde de sus sillas mientras yo leía las críticas y falsas declaraciones hechas por un ministro religioso, que aparentemente se había sentido amenazado por la presencia de nuestros jóvenes y por su éxito. Al leer el folleto que contenía las maliciosas y ridículas manifestaciones, y para sorpresa de mis jóvenes amigos, no pude menos que sonreír. Cuando terminé me preguntaron: “¿Qué haremos ahora? ¿Cómo podemos oponernos a las mentiras?” A lo que respondí: “No haremos nada. No tenemos tiempo para la contención. Sólo tenemos tiempo para dedicarnos a la obra de nuestro Padre. No contendáis con nadie, conducíos como caballeros, con calma y convicción y os prometo que tendréis éxito.”
Es posible que la fórmula que estos misioneros y todos debemos seguir, se encuentre en Helamán 5:30 en el Libro de Mormón:
“Y ocurrió que cuando oyeron esta voz, y percibieron que no era una voz de trueno, ni una voz de un gran ruido tumultuoso, mas he aquí, era una voz apacible de perfecta suavidad, cual si hubiese sido un susurro, y penetraba hasta el alma misma.”
Jamás ha existido una época en que haya sido más importante para nosotros como miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, el adoptar una posición, permanecer firmes en nuestras convicciones, y conducirnos con sabiduría ante toda circunstancia. No debemos ser manipulados ni enfurecidos por aquellos que buscan contender con respecto a los temas de candente actualidad.
Cuando las causas contradicen las leyes de Dios, la Iglesia debe adoptar una posición; así lo hemos hecho en el pasado y continuaremos haciéndolo en el futuro cuando se ataquen los principios morales básicos. Existen en nuestra sociedad quienes son capaces de promover la mala conducta y la inmoralidad a cambio de lucro y la popularidad. Cuando haya quienes estén en desacuerdo con nuestra posición, no debemos discutir, contraatacar ni contender con ellos. Podemos mantener relaciones calmas y evitar las frustraciones de la contienda, si utilizamos sabiamente nuestro tiempo y energías. Tenemos entonces la gran responsabilidad de evitar concienzudamente extralimitarnos en nuestras exposiciones y declaraciones. Debemos recordar constantemente que cuando es imposible cambiar la conducta de los demás, tenemos que esforzarnos por conducirnos adecuadamente nosotros mismos.
Hay ciertas personas y organizaciones que tratan de provocarnos a la polémica mediante calumnias, las indirectas, y los calificativos inapropiados. Cuán poco sabios somos en esta sociedad moderna al permitirnos caer en la irritación, el desaliento o la ofensa, ante el placer que otros parecen encontrar en maltratar nuestra posición o actuación. Nuestros principios no perderán valor como consecuencia de las declaraciones de los contenciosos.
Tenemos el deber de explicar nuestra posición mediante el razonamiento, la persuasión amigable y los hechos; debemos permanecer firmes, inamovibles en los asuntos morales de esta época y en los principios eternos del evangelio, sin entrar en polémicas con ningún individuo ni organización.
La contención levanta muros y pone obstáculos; el amor abre puertas. Nuestra función es la de ser escuchados y enseñar. No debemos solamente evitar la contención, sino que debemos también asegurarnos de eliminarla.
“Porque en verdad, en verdad os digo que aquel que tiene el espíritu de contención no es mío, sino es del diablo, que es el padre de la contención, y él irrita los corazones de los hombres, para que contiendan con ira unos con otros.
“He aquí, ésta no es mi doctrina, agitar con ira el corazón de los hombres, el uno contra el otro; antes bien mi doctrina es ésta, que se acaben tales cosas.” (3 Nefi 11: 29-30)

Publicado en Estilo SUD

miércoles, 20 de enero de 2010

Una Breve Crítica de la Propaganda Anti mormona

Click Here For True Answers

Anti mormones protestando en la Conferencia General de Octubre del 2003.

El prejuicio es el prejuicio, sin importar si está dirigido contra judíos, negros, homosexuales, o mormones. Por supuesto los seres humanos discrepan el uno al otro; yo mismo no siempre concuerdo con mis amigos, y no grito "prejuicio" cada vez que encuentro personas cuyas opiniones diferencien de las mías. ¿Qué, entonces, separa el prejuicio del desacuerdo saludable?

El desacuerdo incluye:

  • Tener una miente abierta

  • Respeto mutuo

  • Un deseo de entender diferentes puntos de vista

El prejuicio incluye:

  • Tener mente cerrada

  • Propagar intencionalmente mentiras para desacreditar

  • El intento de calumniar

  • Desacato

  • Odio

Felizmente, nuestra sociedad (sin embargo no de forma universal) desalienta en gran parte el prejuicio contra la mayoría de los grupos sociales. Extrañamente, el prejuicio contra mormones parece ser más socialmente aceptable más "de moda". Una encuesta reciente de la empresa Los Ángeles Times/Bloomberg, por ejemplo, indicó que se está descolorando el prejuicio tradicional contra judíos y católicos. Solamente 15% de los americanos indicó que nunca votaría por un presidente judío, y solamente 10% dijeron lo mismo de un católico (véase The LA Times). Alarmantemente, 40% --incluyendo casi 40% de los que comparten las mismas filosofías políticas abrazadas por la mayoría de los mormones norteamericanos--dice que nunca votaría por un presidente mormón. Dice Cal Thomas de la empresa Tribune Media Services, "La encuesta indicó que mientras que el anti-semitismo y el anti-catolicismo se están descolorando entre los votantes, no esta sucediendo lo mismo con el anti mormonismo. Treinta y siente por ciento de los preguntados dijeron que no votaría por un candidato presidencial mormón. El artículo VI de la constitución de los Estados Unidos prohíbe una 'prueba religiosa' para los que desean servir en oficina pública, pero no puede hacer nada sobre los votantes que desean aplicar una prueba religiosa a los candidatos" (véase Globe Gazette).
Cuando hablo de anti mormones, no estoy refiriéndome a los que discrepen respetuosamente con ciertos puntos de doctrina mormona, ni hablo de los que enseñan falsedades sobre los mormones simplemente porque están mal informados. Hablo de los que desdeñan la iglesia SUD y activamente intentan desacreditarla intencionalmente propagando odio y falsedades. Es este tipo de información falsa intencional que sirve de combustible para las ideas falsas comunes sobre los mormones reflejados en la encuesta de la empresa Los Ángeles Times/Bloomberg mencionada arriba.
Un ejemplo perfecto de este prejuicio se puede encontrar dos veces al año en Salt Lake City, cuando la iglesia lleva a cabo su conferencia general bianual. Muchos mormones viajan de tierras distantes a Salt Lake City (Estados Unidos) en una clase de peregrinaje espiritual, ansiosos para escuchar los sermones hechos por los líderes mundiales de la iglesia. Este peregrinaje es interrumpido a menudo por los gritos de "predicadores de la calle" que informan a los participantes mormones que se irán al infierno. El siguiente vídeo, compilado de otras fuentes, ilustra el grado del prejuicio que estos peregrinos encuentran.

http://www.youtube.com/watch?v=n94LOS4O4r4&feature=related

¿Cómo se sentiría un musulmán si esta clase de prejuicio fuera manifestada en la Meca? ¿Cómo se sentiría un judío si un "predicador de la calle" como estos decidiera visitar el muro de las lamentaciones?
Afortunadamente, no todos los anti mormones son tan beligerantes, pero el mundo esta lleno de individuos astutos y sofisticados que abrigan este mismo prejuicio. Muchos de estos fingen ser "fuentes informativas," ocultando su propósito verdadero detrás de una máscara de objetividad fingida. Incluso La liga Contra la Difamación (el Anti-defamation League) reconoce esta casta más sofisticada de anti mormones. En respuesta a un "documental" anti mormón producido por uno de estos grupos, Rhonda M. Abrams, directora regional de La Liga, escribió: "La alta calidad de producción del documental me impresionó. Claramente, éste no es el trabajo de aficionados o de los que tiene recursos limitados. El "documental" obviamente costó mucho dinero para ser producido y utilizó los talentos de un productor bastante sofisticado... si un "documental" similar había sido hecho contra el judaísmo o el catolicismo, seria inmediatamente denunciado por lo ofensivo que es... " (véase FairLDS)
El Internet esta repleto de sitios anti mormones. ¿Pero si un web máster anti mormón realmente está interesado en ayudar la gente a descubrir la "verdad" sobre mormonismo, por qué raramente proporciona links para los sitios oficiales SUD (www.sud.org.mx y www.mormon.org)? ¿Será que estos enemigos de la iglesia saben qué  creen los mormones mejor que los propios mormones? ¿Por qué dejar a los mormones contar su propia historia? ¡Quizás podríamos aprender más sobre los judíos de los nazis y más sobre los negros del Ku Klux Klan!
¡Pero no necesita ser así! La iglesia SUD recientemente invitó a profesores prominentes de varias fes cuyos miembros son críticos de las creencias mormonas al tabernáculo mormón en Salt Lake City para participar en una reunión llamada "tarde de la amistad." Richard Mouw, presidente del seminario teológico Fuller, uno de los seminarios más grandes de Norteamérica, fue el primero en discursar. Sr. Mouw es un gran ejemplo de lo que significa ser un cristiano, un cristiano verdadero. Él dijo: "Ahora estoy convencido de que... hemos seriamente tergiversado a menudo las creencias y las prácticas de la comunidad mormona. De hecho, déjeme decir francamente a la gente SUD aquí esta tarde, hemos pecado contra ustedes. El Dios de las escrituras ha indicado que es una cosa terrible levantar falso testimonio contra nuestros vecinos, y hemos sido culpables de esa clase de transgresión en cosas que hemos dicho sobre ustedes. Le hemos dicho lo que ustedes creen sin primero hacer un esfuerzo sincero de preguntarles lo que creen... de hecho, hemos incluso a veces dicho que ustedes son demonios, tejiendo teorías de conspiración sobre lo que la comunidad SUD está 'realmente' intentando lograr en el mundo." ( Evangelical preaches at Tabernacle )
Estoy seguro que Richard Mouw no esta de acuerdo con los mormones en muchos puntos de doctrina, pero él no dejó a esta diferencia filosófica conducirlo al prejuicio.  En todo caso, él fue franco y abierto en vez de hipócrita y cerrado. Podríamos todo nosotros--mormones y los de otras religiones también--aprender mucho de este gran hombre.
Desafortunadamente, muchos eligen no seguir el ejemplo de Richard Mouw cuando el demostró la comprensión y la amistad mutua. Muchos eligen expresar sus prejuicios por medio sitios anti mormones en el Internet. La mayoría de los sitios anti mormones adoptan una de cuatro técnicas para diseminar su mensaje.

  • Cuentan mentiras absolutas. Me han sorprendido algunas de las cosas que los anti mormones han dicho sobre nuestras creencias. Algunas de estas demandas son tan diferentes de las creencias mormonas reales que la posibilidad de un simple malentendido es poco probable. Es evidente que en muchos casos los anti mormones simplemente inventan historias para diseminar su mensaje de odio. Esta técnica de diseminar mentiras para cumplir un propósito intolerante no es nueva; ¡En la edad media, por ejemplo, algunos acusaban a los judíos de comer bebés cristianos!

  • Mencionan una práctica del pasado que ya no es relevante al mormonismo moderno. Esta práctica del pasado es generalmente mal representada, y el contexto socio-histórico en el cual ocurrió es ignorado. ¿Pero cómo puede una iglesia de Dios cambiar, tal vez pregunte? ¿No es Dios el mismo ayer, hoy, y para siempre? ¡Por supuesto! Dios es constante, pero los hombres habitan un mundo que siempre está cambiando. Una de las enseñanzas centrales del Mormonismo es que Dios no esta muerto; Él continúa hablando a Su Iglesia, ayudándola adaptar principios eternos al mundo que cambia. ¿Si el Mormonismo fuera estático, cuál sería el propósito de la comunicación continua con Dios? Dios nos ayuda a navegar en medio de las circunstancias sociales que cambian, y así el cambio debe ser esperado.

  • Dicen a menudo verdades parciales. Esta técnica tiene una ventaja obvia: los líderes mormones pueden ser citados como "habiendo dicho blah blah blah," dando un aire de credibilidad a las demandas falsas del autor de la pagina web. ¿Pero qué del contexto de la cita y de las circunstancias en las cuales fue dada? ¿Cuales son los comentarios que preceden y que siguen a la declaración? ¿Había un consenso general entre todos los líderes de la Iglesia sobre el asunto, o era ésta la simple opinión del líder citado? Cuando estas cuestiones son ignoradas, las "citas" de líderes de la Iglesia pueden "apoyar" cualquier posición absurda.

  • Se aprovechan de ideas falsas comunes sobre la religión SUD aunque saben que esas ideas falsas son infundadas. Explotando esta información falsa, anti mormones intencionalmente disipan falsedades en vez de corregirlas.

Articulo tomado de All About Mormons

Como responder a preguntas hostiles

¿Cual puede ser una forma apropiada de dar respuesta a preguntas hostiles sobre la Iglesia?
Steve F. Gilliland,obispo y director de Instituto, Long Beach, California.
Es una gran responsabilidad representar a la Iglesia ante la gente. ¿Qué sucede si uno dice algo equivocado? ¿Y si se les ofende? Además, siempre existe la posibilidad de que ellos nos pongan en vergüenza o nos ofendan a nosotros.
Dado que soy obispo y director de Instituto, muchas veces se me ha invitado a dar respuesta a preguntas sobre la Iglesia en clases universitarias y en otras iglesias. En mis presentaciones hago hincapié en los aspectos positivos de la Iglesia, porque es fácil hablar de los frutos del evangelio de Jesucristo y de todo lo que estamos tratando de hacer para poner en práctica sus enseñanzas en un mundo que presenta tantos obstáculos.
Pero siempre me preocupan las preguntas que pueden surgir; ¿cuál puede ser el verdadero motivo de la pregunta? ¿Y si alguien es hostil? Afortunadamente, las Escrituras proporcionan conceptos que pueden ayudarnos en estas situaciones. A medida que las he estudiado (en particular Alma 30), he descubierto algunos principios valiosos que me han guiado una y otra vez al tener que enfrentar investigadores amigables u hostiles.
1. Escuchar y aclarar.
2. Sugerir correcciones a los malentendidos.
3. Enfocar los puntos básicos del evangelio.
4. Testificar.
5. Explicar que usted no está interesado en debatir o argüir, sino en compartir su punto de vista y escuchar el de él.
6. Desafiar a la persona a que haga su parte.

(Steve F. Gilliland, "¿Cual puede ser una forma apropiada de dar respuesta a preguntas hostiles sobre la Iglesia", Liahona, agosto de 1987, págs. 13-15)

Lo Que Da Vinci No Sabía: Una Perspectiva SUD

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Jesús de Nazaret sigue siendo actualmente noticia, eso gracias al novelista Dan Brown (autor del Código Da Vinci), al descubrimiento del Evangelio de Judas y a los recientes hallazgos de "La Tumba Perdida de Jesús." Frecuentemente estas noticias son creadas de historias con bases falsas, y pueden confundir a aquellos que buscan aprender del pasado. Este interés creciente en estos temas ha generado una maravillosa oportunidad para hablar acerca de las cosas que son más importantes.

Muchas personas afirman haber aprendido algo acerca de Jesucristo, del Nuevo Testamento y de la historia del comienzo de la Iglesia Cristiana a través de la novela El Código Da Vinci, que ha vendido más de 6 millones de copias, consecuentemente el impacto sobre mucha gente sobre este tema ha sido grande. Sin embargo necesitamos recordar varios puntos acerca del libro.

Primero, El Código Da Vinci es una novela.

Segundo, el autor de dicha novela no tiene preparación académica que sugiera que es un experto sobre estudios del Nuevo Testamento y comienzos del Cristianismo.

Tercero, el autor del Código Da Vinci no reclama el hecho de ser apóstol o profeta y por consecuencia no puede proveer interpretación profética del pasado. 

Dado al hecho que el libro se puede encontrar en la sección de "ficción" en librerías y bibliotecas, podríamos acertar preguntándonos ¿A que se debe tanta atención? Podríamos contestar apropiadamente que es por la declaración impresa en la introducción del libro y otras que declaraciones del autor. Las declaraciones del autor en el libro ha causado que la gente se pregunte a si misma que es ficción y que es real en la novela. El autor declara: "Toda descripción de obra de arte, arquitectura, documentos y ritos secretos en esta novela son correctos." [traducción libre] "All descriptions of artwork, architecture, documents, and secret rituals in this novel are accurate." Dan Brown, The Da Vinci Code (New York: Doubleday, 2003), page 1.

Las declaraciones del autor del libro han generado numerosas explicaciones acerca de la confiabilidad histórica del registro, y del contexto de la novela. Consecuentemente, una pequeña industria se ha desarrollado en un intento por revisar las declaraciones de carácter histórico de la novela.

What Da Vinci Didn't Know: An LDS Perspective (Lo Que Da Vinci No Sabía: Una Perspectiva SUD publicado en Salt Lake City: Deseret Book, 2006).

Para nuestro propósito, podemos identificar unos pocos ejemplos de los obvios problemas encontrados en el libro, problemas en los cuales estudiosos conservadores y liberales concuerdan con la obvia inexactitud.

1.  "Mas de ocho evangelios fueron considerados para el Nuevo Testamento" por la Iglesia inicial. (Brown, The Da Vinci Code , 231). Esto es falso. Solo Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron seriamente considerados para ser incluidos en el Nuevo Testamento. (Véase.) The Canon of the New Testament: Its Origins, Development, and Significance (Oxford: Clarendon, 1987). [El Canon del Nuevo Testamento: Sus Orígenes, Desarrollo y Significado.]

2. El estándar para el Nuevo Testamento "fue recolectado por el pagano Emperador de Roma Constantino el Grande". Esto es falso la iglesia primitiva tenia,  para el siglo II, identificado muchos de los textos confiables, basados en una autoridad apostólica, mucho antes del reinado de Constantino. (306-337 D.C.). Para una reciente perspectiva Santos de los Últimos Días (SUD) sobre este punto, véase Kerry Muhlestein, "From Clay Tablets to Canon: The Story of the Formation of Scripture," en el libro titulado How the New Testament Came to Be , paginas 43–61.

3. Antes del Concilio de Nicea en el cuarto siglo a Jesús no se le consideraba divino si no más bien "un ser mortal", "visto por Sus seguidores como… un gran y poderoso hombre, pero hombre al fin." (pagina 233 del Código Da Vinci en ingles) Esto también es falso. En los propios escritos de Pablo, que datan de los años 49 después de Cristo hasta mitades de los años sesentas, contienen referencias especificas de la divinidad de Jesús (Gálatas 2:20, Filipenses 5:5-11).

4. La iglesia Católica "trato fuertemente de prevenir la publicación de los Códices de Nag Hammadi." El cual en el libro El Código Da Vinci identifica erróneamente como los Rollos Cópticos (página 234, en ingles) Esto también es falso. Los esfuerzos de los estudiosos por publicar estos textos fueron hecho independientemente de algún cuerpo religioso.

5. Los Rollos del Mar Muerto son "registros iniciales del Cristianismo." (pagina 245, ver. en ingles) Esto es también falso. La mayoría de esos rollos descubiertos, datan de un periodo antes del ministerio de Jesús. Esos textos datan del primer siglo y no existen referencia alguna a Jesús, a Su Iglesia o a ningún escrito del Nuevo testamento.

En resumen, cualquiera que este interesado en leer esta novela debe de hacerlo solo por entretenimiento y no para aprender del pasado.

Adaptado de un Articulo publicado en: lamanitas8m

domingo, 19 de julio de 2009

sábado, 2 de mayo de 2009

El Restauracionismo

Aspirando a recobrar la experiencia primitiva del cristianismo, el restauracionismo sería llamado también "primitivismo"
El restauracionismo es una tendencia que define a un conjunto variado de movimientos religiosos autodefinidos a sí mismos como el redescubrimiento y "restauración" en tiempos modernos de la forma original del cristianismo. Bajo la cobertura del término se encuentran varios movimientos religiosos motivados por una idea comparable de recuperación de los orígenes del cristianismo. Algunos de estos movimientos se originaron en las islas británicas, pero sólo a progresarían en los Estados Unidos y posteriormente en tierras de su frontera occidental durante el siglo XIX con la llegada del llamado Segundo Gran Despertar.
Con carácter más general, esta tendencia es conocida con el nombre de
primitivismo (que caracteriza a muchos movimientos que se remontan al cristianismo primitivo y que también tienen lugar en tiempos modernos, incluyendo a los bautistas y, antes que ellos, a los anabaptistas). Sin embargo los movimientos religiosos que se conocen como restauracionistas se caracterizan por:
-Buscar una restauración del cristianismo primitivo.
-Haberse originado como movimientos diferenciados principalmente en los
Estados Unidos.
-Haberse originado aproximadamente entre
1795 y 1881.
-Haber rechazado en un principio identificarse como iglesias
protestantes.
-Asimismo, también puede incluirse todo movimiento con objetivos o perspectivas reminiscentes del restauracionismo del
siglo XIX.
El término se aplica especialmente al
Movimiento de Restauración y, por comparación, se aplica también a otros grupos cuyo parecido es en gran parte fortuito. El nombre "Restauración" también lo emplean los grupos que descienden de los primeros seguidores de Joseph Smith, y es un término que prefieren para describirse a sí mismos antes que el que está más difundido fuera del grupo (mormonismo). La historia de ambos grupos llega a solaparse brevemente, pero otras denominaciones también son llamadas restauracionistas debido a su aspiración de reestablecer el cristianismo original, de acuerdo a su propia interpretación del mismo.
Antecedentes
Hacia principios del
siglo XIX, el resurgimiento calvinista y wesleano conocido como el Gran Despertar había puesto en juego a las iglesias congregacionalistas, presbiterianas, bautistas y a las nuevas congregaciones metodistas que pugnaban por ganar influencia en los nacientes Estados Unidos. Sin embargo, una vez que ese gran "resurgimiento religioso" empezó a decaer, una nueva etapa de secularismo comenzó a revertir los logros que las iglesias evangélicas habían obtenido en la sociedad. Además, este nuevo resurgir había fomentado la difusión de una fuerte creencia de que la religión evangélica estaba debilitada y dividida, principalmente por una lealtad poco razonable hacia los distintos credos y doctrinas que hacían que la salvación y la unidad entre los cristianos pareciera más inalcanzable que nunca.[cita requerida]
El
Segundo Gran Despertar se abrió paso por los territorios de la frontera occidental estadounidense, impulsado por la aspiración de dar preeminencia a Dios en la vida de la nueva nación americana, exaltada por una creciente actitud proclive a aceptar interpretaciones novedosas de las escrituras, y por un celo renovado por una auténtica espiritualidad. A medida que estas tendencias iban extendiéndose, ganaban conversos para los movimientos religiosos protestantes de la época. Sin embargo, el resurgimiento tuvo un alcance que traspasó las fronteras entre denominaciones religiosas, dando lugar a resultados idénticos dentro de distintos grupos protestantes y yendo aún más lejos al disolver las lealtades que mantenían ligados a los fieles a sus distintas iglesias. Por tanto, estuvieron acompañados por una insatisfacción cada vez mayor hacia las iglesias evangélicas, especialmente respecto a la doctrina del calvinismo, que era normalmente aceptada, o al menos se tolerada, en la mayoría de estos cultos.
Protesta en contra del protestantismo
Los restauracionistas no se conformaban con la mera cooperación entre las denominaciones religiosas. Los líderes de estos movimientos no consideraban que Dios pretendiera con los reavivamientos únicamente hacer crecer a las viejas instituciones y perpetuar las antiguas divisiones. Por el contrario, consideraban que el nuevo despertar religioso era el precursor de una nueva era. Los restauracionistas buscaban el reestablecimiento y la renovación de toda la iglesia cristiana de acuerdo al modelo establecido en el
Nuevo Testamento. Daban poco valor a los credos nacidos con el tiempo en el catolicismo y el protestantismo, a los que atribuirían la responsabilidad de haber dividido al cristianismo. Algunos incluso consideraban que la Biblia también había sucumbido a una corrupción antigua, necesitando así ser corregida.
De la
Reforma Protestante podría decirse que poseyó en sus inicios cierto impulso restauracionista que trataba de corregir la marcha de la iglesia y devolverla a la obediencia original. Pero los movimientos protestantes de reforma, incluyendo a los puritanos, aceptaron la idea de que la historia tiene cierta "jurisdicción", según apunta el historiador Richard T. Hughes. Igualmente, Mark Noll afirma que los protestantes "por mediación de la historia, adquirieron los tesoros contenidos en las escrituras". Los protestantes creían que debían respetar la historia cuando ésta se interpretaba mediante la fe. Incluso Juan Calvino sostuvo (aunque la afirmación es enigmática) que el pasado es un " magisterio vivo". Por el contrario, los restauracionistas aspiraban a ir más allá de la historia, rebelándose contra la "jurisdicción" de los logros del pasado, para ser libres de abrazar el modelo divino revelado en un principio a los apóstoles de Cristo, esto es, el Reino de Dios.
Entre las organizaciones restauracionistas se cuentan los
Discípulos de Cristo, las Iglesias de Cristo, los Mormones, las iglesias Adventistas, los Testigos de Jehová y otros. Son grupos muy dispares que en apariencia parecen tener pocos puntos en común, sin embargo, cuando se los observa a la luz de la temática restauracionista, se hace visible su relación. Todas estas denominaciones surgieron a partir de la creencia de que la verdadera religión cristiana había muerto muchos años atrás y era recuperada mediante sus iglesias. Algunos creen que ellos encarnan esa restauración de forma exclusiva. Otros consideran formar parte de un redescubrimiento de la práctica primitiva del cristianismo que en la actualidad puede encontrarse en muchas iglesias, incluyendo las iglesias a las que ellos pertenecen.
Restauracionistas
El restauracionismo llama la atención sobre la existencia de lo que suele conocerse como la
Gran Apostasía, o el estado corrupto del cristianismo tradicional. Debido a su divisionismo, sus errores y sus compromisos con el mundo, la iglesia se apartó de la línea trazada por la iglesia fundada por Jesucristo. No habría necesidad de Restauración si no existiese una apostasía a gran escala y si hubiere una iglesia que estuviese en el modelo verdadero y legítimo del cristianismo. De este modo, los restauracionistas pueden distinguirse como grupo en su convicción de que ha habido una apostasía que ellos tratan de corregir.
Algunos de los que adoptaron el principal punto de vista restauracionista se limitaron a abandonar ciertos elementos de su propia tradición religiosa en favor de creencias aparecidas en otros movimientos primitivistas del pasado. El
bautismo de adultos por inmersión, la organización congregacionalista de la Iglesia, la indiferencia hacia el trinitarismo, la no creencia en el infierno, la existencia de ministros laicos, teorías de la expiación no sustitucionistas, la conversión por la libre voluntad, y a menudo un papel elevado para la mujer en la Iglesia son elementos característicos de este tipo de concepciones no tradicionales.
En algunos casos, estos grupos creen que la ruptura de la esencia del cristianismo provocada por la Gran Apostasía fue tan desastrosa y total como para considerar fútil cualquier intento de recuperación del cristianismo sobre las bases existentes, siendo necesaria una restauración de tal manera radical que el único punto en común con el cristianismo tradicional sería el uso del nombre de
Jesucristo.
Movimiento de Restauración
De entre estos movimientos, el más optimista con respecto al estado del
cristianismo de su época fue el Movimiento de Restauración de Stone y Campbell. Otros se refieren ocasionalmente a los seguidores de este movimiento como campbelitas aunque ellos mismos no lo adoptaron como denominación, ya que lo consideran peyorativo. Estas iglesias tratan fuertemente de evitar aplicarse cualquiera de las etiquetas de conveniencia que dividen a los cristianos, llamándose a sí mismas con nombres genéricos de origen neotestamentario tales como Discípulos de Cristo, Iglesias Cristianas Independientes, Iglesias de Cristo Independientes, o Iglesias de Cristo. Aglutinaron a muchos miembros procedentes de las iglesias bautista, congregacionalista, presbiteriana y metodista, así como a otros cristianos de un amplio espectro de denominaciones evangélicas y del cristianismo unitario, con un éxito inicial sobrecogedor. Sin embargo, a medida que el movimiento iba progresando, se fueron consolidando asimismo elementos distintivos propios irrenunciables a los que de modo desaprobatorio se hacía referencia como credos no escritos, que dieron lugar por fractura a tres grupos, cada uno de los cuales se convertiría en una denominación reconocible. Quizás no existe otro movimiento que tipifique de mejor forma el Segundo Gran Despertar que el movimiento antidenominacional, el Movimiento de Restauración.
Santos de los Últimos Días
La
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días buscó, como hicieron los "Cristianos" y los "Discípulos", restaurar el cristianismo primitivo, pero era mucho más pesimista en lo que respecta a la condición en que se encontraba el referido cristianismo. Los mormones creen que las consecuencias de la Gran Apostasía fueron tan desastrosas que hace necesarios un nuevo profeta y nuevos apóstoles para reestablecer el Reino de Dios en la tierra. Sostienen que su fundador, Joseph Smith, es ese profeta.
Como parte de su misión profética, Smith publicó el
Libro de Mormón, que afirmaba haber traducido de unas planchas de oro bajo la dirección del ángel Moroni. Los miembros de dicha Iglesia creen que el Libro de Mormón también es la palabra de Dios entregada a los hombres en la actualidad y contiene la historia del pueblo que habitó en el continente americano entre el 600 A.C. y el 421 D.C. Smith estableció la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) en 1830, que él y sus seguidores consideran la restauración de la iglesia creada por Cristo, ya que sostenía que la Gran Apostasía (sin apostoles) había eliminado el Reino de Dios de la tierra.
Cronología restauracionista de la Gran Apostasía
Los mormones son lo que atribuyen una antigüedad mayor a la apostasía, situándola antes de la muerte del último de los doce apóstoles de Cristo, en torno al año
100. Con una fecha tan temprana se liberan de la necesidad de conciliar sus enseñanzas con las prácticas y escritos conocidos de la iglesia primitiva y de los padres de la Iglesia puesto que los consideran ya apóstatas.
Los sabatistas coinciden en general en que la fecha aproximada de
135 D.C. supone el inicio de la apostasía. San Justino Mártir, en torno al 160 DC, había apoyado de forma explícita el culto en domingo de modo que los sabatistas lo consideran un apóstata. Sin embargo la Iglesia primitiva, en tiempos de San Hipólito, registraba una observancia continuada del Sabbath (sábado) como celebración de la creación, y del domingo conmemorando la Resurrección. Consideran que la apostasía no fue completa hasta que la Iglesia dejó de observar el sábado algún tiempo después de Constantino el Grande.
El
Movimiento de Restauración de Stone y Campbell considera que la Gran Apostasía fue un proceso gradual. Sobre el año 100 DC Ignacio de Antioquía impulsó la obediencia a los obispos, cosa que algunos consideran el inicio de la idea de un clero profesionalizado que empezó a situarse en una posición por encima de los creyentes, iniciando un proceso de corrupción gradual que desembocaría en el "hombre de pecado" que habría sido profetizado. El bautismo infantil, condenado por los restauracionistas como una medida de inclusión en la Iglesia por la fuerza, sería otro paso hacia la apostasía. Éstos creen que, al menos hasta la época de Tertuliano, sólo se practicaba el bautismo de personas adultas, habiéndose introducido de forma muy localizada el bautismo de niños en torno a la época de San Ireneo. Los campbelitas con frecuencia no admiten visiones del pecado original que impliquen una corrupción de la misma naturaleza humana, sino que sólo admiten que se ha producido el malogramiento de la cultura, tradiciones o entorno habituales de la humanidad. Al igual que otros restauracionistas, consideran que mediante la alianza entre la Iglesia y el Estado en el reinado de Constantino, la Iglesia quedó cautiva gracias al poder excesivamente centralizado de los obispos. Finalmente el surgimiento de la idea de supremacía y autoridad universal del obispo de Roma se contempla como elemento que completaría el cuadro de la Gran Apostasía, del cual la reforma protestante sería sólo una enmienda incompleta pero que habría dado frutos cercanos a lo perfecto en los anabaptistas y los bautistas.
El problema de la restauración
Uno de los grandes inconvenientes del
protestantismo reside en que éste justificaba la Reforma como medio que debía reestablecer el culto según el modelo bíblico. El protestantismo persigue la reconstrucción del culto cristiano partiendo únicamente de la Biblia, prescindiendo de cualquier vínculo que lo sujetara a una tradición preexistente e incluso prescindiendo de la obligación de partir de cualquier documento histórico que atestiguara usos tradicionales. Esto, por una parte, dejó al protestantismo en un puro minimalismo, mientras que por otro lado éste no dejaba de importar una variedad de elementos de la tradición católica, lo que dio origen a una diversificación en paralelo de las iglesias protestantes, antes que a la convergencia de las mismas.
El restauracionismo persiguió dar respuesta a esta situación del protestantismo rechazando la definición protestante del problema. Éste no tendría tanto que ver con formas exteriores de la doctrina y de lo apropiado en la iglesia como con la espiritualidad y la autenticidad. No se buscaría tanto el retorno a la Biblia (como hizo el protestantismo oponiéndose al magisterio de la Iglesia) sino volver a una interpretación perdida del propio cristianismo.
De este modo, los
mormones fueron forjando una mezcla llamativa de misticismo individualista, unas escrituras sagradas nuevas, una historia sagrada alternativa con una tradición distintiva basada en la misma, rituales de iniciación a privilegios y a enseñanzas más elevadas, un sacerdocio no restringido sino extendido, una espiritualidad ecléctica, una filosofía y cultura distintivas, una dirección centralizada de la organización por medio de un consejo divinamente designado, y la orientación de una sucesión de personas vivas que transmiten la Revelación aparte de la Biblia. El camino estrecho del mormonismo parece, a ojos de un observador, ser deudor de toda doctrina rechazada por el cristianismo, pero los Santos de los Últimos Días se ven a sí mismos como seguidores del camino original del cristianismo, bajo la guía directa de Dios.
En sus principios, el Movimiento de Restauración estuvo también dirigido por líderes que pensaban que la razón -al margen de las lealtades sectarias, las falsedades aceptadas, los prejuicios y la superstición- podrían restaurar una visión lúcida de la historia y de las Escrituras que asegurarían el reestablecimiento, por primera vez en milenios, del culto y la comunidad cristiana auténticos. Incluso los
fundamentalistas del siglo XX son cierto tipo de restauracionismo en el hecho de que su interpretación de los acontecimientos contemporáneos hace que la época actual parezca inmune a cualquier corrección, crítica o contextualización provenientes de la historia o de la tradición, puesto que ahora la Biblia estaría viva y presente en los acontecimientos diarios de una forma en que no lo habría estado desde los primeros días de la Iglesia.
Bajo la influencia de tal pensamiento, en el inicio de estos movimientos, no solamente casi no se consultaron documentos relativos a los orígenes de la Iglesia, sino que, si una vez consultados, éstos contradecían las nuevas claves doctrinarias, tal cosa sólo se consideraría una prueba más de la Gran Apostasía incluso en las doctrinas y usos más tempranos de la Iglesia. De este modo, silenciado hasta lo máximo el consenso de la historia y la tradición, las doctrinas de estos movimientos son libres de diferir sin tener que conciliar con aquellas. Sus diversos enfoques, sus inéditos principios de autoridad así como sus nuevas ideas de unidad, espiritualidad y culto han dado lugar a una proliferación de interpretaciones y experimentos espirituales fascinantes que prosperaron en el nuevo territorio
norteamericano de fronteras ilimitadas. Cada uno de estos movimientos contó con sus propios seguidores, convencidos de haber elegido el único camino correcto, y con unos primeros líderes que pintaron retratos vívidos y convincentes de lo que sería realmente el cristianismo.
De esta forma, lejos de trascender el divisionismo entre denominaciones religiosas, el restauracionismo agravó la tendencia protestante a dividirse cada vez en "normalidades" nuevas. Los puntos en común de las distintas escisiones restauracionistas, tales como el
bautismo por inmersión y otras semejanzas, son superficiales y sólo expresan las tendencias de la época en que surgieron. Sin embargo, en su conjunto, estos movimientos caracterizan un periodo de la historia tan radical en lo que supondría para el cristianismo como lo había sido la reforma protestante. En la actualidad siguen constituyendo las denominaciones cristianas que crecen más rápidamente en el mundo.
Selecciones de un articulo publicado en Wikipedia

viernes, 24 de abril de 2009

RESPUESTAS A PREGUNTAS DEL EVANGELIO

ÉLDER BRUCE R. MCCONKIE DEL QUÓRUM DE LOS DOCE APÓSTOLES
Carta abierta, alrededor de 1980, Archivos del Departamento Histórico, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
A: Investigadores que buscan la verdad con sinceridad
Estimados hermanos y hermanas:
Recibo un diluvio de cartas en las que se hacen preguntas sobre las doctrinas, prácticas e historia de la Iglesia. Varias miles de preguntas me son presentadas cada año. Recientemente recibí una sola carta que incluía 210 preguntas principales, más muchas menores. Contestar las preguntas de esta sola carta hubiera tomado varios cientos de páginas. Con frecuencia tengo una pila de cartas sin contestar con una altura de 15 a 20 centímetros. Hay ocasiones en que pasan semanas sin que tenga la oportunidad de leer las cartas, y ciertamente sin poder tener ocasión de contestarlas.
Las personas sensatas se pueden percatar de que si dedicara todas las horas que paso despierto a la investigación y trabajo que tomaría contestar las preguntas que me llegan, aun así no podría contestarlas todas. Pero, y esto es mucho más importante, aunque me fuera posible efectuar este servicio, no estaría haciendo lo correcto, ni tampoco sería bueno para las personas que me presentan sus problemas. En vez de eso permítanme hacer las siguientes sugerencias generales a aquellas personas que buscan respuestas a preguntas sobre el Evangelio:
1. BUSQUEN LUZ Y VERDAD.
Todos los hombres en todas partes, dentro y fuera de la Iglesia, sin referencia a una secta, partido o denominación, están obligados a buscar luz y verdad. La luz de Cristo viene como un regalo gratuito a todos los hombres; ilumina a todo hombre que viene al mundo; y los que siguen sus sugerencias buscan la verdad, logran conocimiento y entendimiento, y son guiados al Evangelio y sus verdades de salvación.
Los miembros de la Iglesia tienen una obligación adicional de entender tanto las leyes de la naturaleza como las doctrinas de salvación. Tienen el don del Espíritu Santo que es el derecho a la constante compañía de este miembro de la Trinidad, basado en la fidelidad. El Espíritu Santo es un revelador. “Y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas” (Moroni 10:5). En el sentido completo y final, la única forma perfecta y absoluta de adquirir un conocimiento seguro en cualquier campo es recibir revelación personal del Santo Espíritu de Dios. Esta bendición enviada del cielo está reservada para aquellos que guardan los mandamientos y obtienen la compañía del Espíritu Santo, recordando que el Espíritu no morará en un tabernáculo impuro.
2. ESCUDRIÑEN LAS ESCRITURAS.
Las respuestas a casi todas las preguntas doctrinales importantes se encuentran en los Libros Canónicos o en los sermones y escritos del profeta José Smith. Si no se encuentran en esas fuentes, probablemente no son esenciales para la salvación y puede ser que estén más allá de nuestra actual capacidad espiritual para comprenderlas. Se nos darán nuevas revelaciones cuando entendamos y vivamos en armonía con esas verdades que ya hemos recibido.
La forma de lograr un alto estado en los estudios del Evangelio es primero estudiar, reflexionar y orar sobre el Libro de Mormón, y luego seguir el mismo curso con relación a las otras Escrituras. El Libro de Mormón contiene esa parte de la palabra del Señor que ha dado al mundo para preparar el camino para una comprensión de la Biblia y las otras revelaciones que ahora tenemos entre nosotros. Se nos ha mandado escudriñar las Escrituras, todas ellas; atesorar la palabra del Señor, para que no seamos engañados, beber profundamente de la fuente de las Escrituras para que nuestra sed de conocimiento sea saciada.
Pablo dice que las Escrituras nos pueden hacer “sabios para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:15). Éstas nos guían a la Iglesia verdadera y los administradores legales que Dios ha asignado para administrar Su obra en la tierra. Es mucho mejor para nosotros obtener respuestas por medio de las Escrituras que por algo que alguien más dice acerca de ellas. Es verdad que muchas veces necesitamos un intérprete inspirado para ayudarnos a comprender lo que los apóstoles y profetas han escrito para nosotros en los Libros Canónicos, pero también es verdad que muchas explicaciones dadas por mucha gente concerniente al significado de los pasajes de las Escrituras son un tanto menos que la verdad y menos edificantes.
Nos encontramos en una situación mucho mejor si podemos beber directamente de la fuente de las Escrituras sin que las aguas sean enlodadas por otra gente cuya comprensión no es tan grande como la de los escritores proféticos que escribieron primero los pasajes que se hallan en los Libros Canónicos y que se han aceptado como tales. No estoy rechazando los comentarios analíticos apropiados sobre las Escrituras; conozco y aprecio su valor y he escrito volúmenes de ellos yo mismo; simplemente estoy diciendo que las personas que tienen la facultad para hacerlo estarán mucho mejor si crean sus propios comentarios analíticos. Existe algo sagrado, solemne y salvador en el hecho de estudiar las Escrituras de manera individual. Debemos capacitarnos en esa dirección.
3. LAS VERDADERAS DOCTRINAS ESTÁN EN ARMONÍA CON LOS LIBROS CANÓNICOS.
Los Libros Canónicos son Escritura. Nos sirven de guía. Son la voluntad, la intención y la voz del Señor. Él nunca ha revelado, revela o revelará algo que sea contrario al contenido de ellos. Ninguna persona que hable con el espíritu de inspiración enseñará jamás una doctrina que no esté en armonía con las verdades que Dios ya ha revelado.
Estas palabras del presidente Joseph Fielding Smith deben guiarnos a todos nosotros en nuestro estudio del Evangelio: “No importa qué esté escrito o lo que cualquiera haya dicho; si aquello que se ha dicho no concuerda con lo que el Señor ha revelado, podemos hacerlo a un lado. Mis palabras, y las enseñanzas de cualquier otro miembro de la Iglesia, ya sea en un cargo mayor o menor, si no concuerdan con las revelaciones, no estamos obligados a aceptarlas. Expongamos claramente este asunto. Hemos aceptado los cuatro Libros Canónicos como las medidas o balanzas de acuerdo con las cuales medimos la doctrina de todo hombre.
“No podéis aceptar los libros escritos por las autoridades de la Iglesia como normas en cuanto a doctrina, sino hasta el punto en que concuerden con las palabras reveladas en los Libros Canónicos.
“Todo hombre que escribe es responsable, no la Iglesia, por lo que él escriba. Si Joseph Fielding Smith escribe algo que no va de acuerdo con las revelaciones, todo miembro de la Iglesia está obligado a rechazarlo. Si escribe aquello que concuerde perfectamente con la palabra revelada del Señor, entonces se debe aceptar” (Doctrines of Salvation, Bruce R. McConkie, tomo 3, págs. 203–204).
4. PROCUREN BUSCAR ARMONÍA ENTRE LAS EXPRESIONES PROFÉTICAS Y LAS ESCRITURAS.
Cada verdad, en cada estudio, en toda la tierra, y en toda la eternidad, está en total armonía con toda otra verdad. La verdad siempre se encuentra en armonía consigo misma. La palabra del Señor es verdad, y ninguna Escritura jamás contradice a otra; ninguna aseveración inspirada de cualquier persona se encuentra fuera de armonía con la aseveración inspirada de otra. Pablo y Santiago no tenían puntos de vista diferentes sobre la fe y las obras; y todo lo que dijo Alma sobre la resurrección está de acuerdo con la sección 76 de Doctrina y Convenios. Cuando encontramos algo que parece ser un conflicto, esto quiere decir que todavía no hemos captado la visión total de los puntos tratados.
El Señor requiere que busquemos armonía y acuerdo en las Escrituras y entre las Autoridades Generales en lugar de buscar divergencias aparentes de opiniones. Las personas que tienen fe y comprensión siempre buscan armonía completa entre todas las declaraciones de las Escrituras y todas las afirmaciones de las Autoridades Generales. La tendencia desafortunada que tiene alguna gente de señalar cualquier trozo de información y llegar a la conclusión de que existe una diferencia con lo que alguien más ha dicho, no viene de Dios. A través de los años he recibido miles de cartas que dicen: “Fulanito dijo una cosa pero Menganito dijo lo opuesto, ¿quién tiene la razón? Mi experiencia es que la mayoría de las veces, no, todas las veces, las aparentes diferencias se pueden armonizar, y cuando no se puede es algo sin importancia de todas maneras. El Espíritu del Señor nos guía a la armonía, a la unidad, al acuerdo y a la homogeneidad. El espíritu del diablo apoya la división, el debate, la contención y la desunión.
5. ¿SON VERDADERAS TODAS LAS DECLARACIONES PROFÉTICAS?
¡Por supuesto que lo son! De eso se trata el sistema de enseñanza del Señor. Todo lo que Sus siervos dicen cuando son inspirados por el Espíritu Santo es Escritura, y su mandamiento a sus ministros es: “Y se os dará el Espíritu por la oración de fe; y si no recibís el Espíritu, no enseñaréis”
(D. y C. 42:14).
Pero no todas las palabras que un profeta habla son declaraciones proféticas. José Smith enseñó que un profeta era profeta solamente cuando obraba como tal. Los hombres que llevan el manto profético siguen siendo hombres; tienen sus propias opiniones; y su comprensión de las verdades del Evangelio depende de su propio estudio e inspiración.
Algunos profetas (lo digo con respeto) saben más y reciben más inspiración que otros. Por lo tanto, si Brigham Young, quien fue uno de los grandes profetas, hubiera dicho algo acerca de Adán que estuviera fuera de armonía con la Sección 78, la Escritura es la que tiene precedencia.
Ésta es una de las razones por la que llamamos a las Escrituras los Libros Canónicos. Son la norma de juicio y la vara de medir con las que se miden todas las doctrinas y opiniones, sin importar de quién sean las opiniones. Las Escrituras tienen precedencia.
6. DEJEN EN PAZ LOS MISTERIOS Y EVITEN TENER TEMAS FAVORITOS DEL EVANGELIO.
Nosotros no podemos comprender todas las cosas en nuestro estado presente de progreso espiritual. No tenemos la porción sellada del Libro de Mormón porque no estamos preparados para comprender y seguir las verdades que ahí se encuentran. Algunas cosas en las Escrituras están ocultas en parábolas, similitudes y metáforas. Estamos obligados a comprender la doctrina básica que nos guía a la vida eterna; fuera de eso, nuestra comprensión de los misterios depende del grado de nuestro progreso espiritual. Sería imprudente estar con el agua al cuello. Me he dado cuenta de que las personas que se enredan en contenciones infructuosas acerca del significado de pasajes de las Escrituras profundos y desconocidos, por lo regular son las personas que no tienen un conocimiento básico y lógico de las verdades de salvación simples y básicas.
También he aprendido algo de las personas a quienes les gusta discutir temas favoritos del Evangelio, que presumen estar capacitadas y son expertos en algún campo especializado, que tratan de que el plan de salvación gire alrededor de un campo que es de interés para ellos; he aprendido que tales personas son por lo regular espiritualmente inmaduras e inestables. Entre estas personas se encuentran aquellas que se dedican —como si hubieran sido divinamente llamadas— a resaltar las señales de los tiempos; o hablar sobre la Segunda Venida; o una interpretación exagerada de la Palabra de Sabiduría; o una versión distorsionada con énfasis en el trabajo del templo o cualquier otra práctica de la doctrina. Los judíos durante el tiempo de Jesús se volvieron exagerados y extremistas en el campo de la observancia del día de reposo, y eso afectó y distorsionó su forma completa de veneración. Sería bueno que tuviéramos un enfoque balanceado, sensato y equilibrado del Evangelio completo y de todas sus doctrinas.
7. NO SE PREOCUPEN TANTO SOBRE LAS COSAS QUE NO TIENEN IMPORTANCIA.
Hay tanto que aprender acerca de las verdades eternas que forman nuestro destino, que es una pena prestar nuestra atención constantemente a cosas pequeñas y sin importancia. Muy seguido se formulan preguntas como: “Yo sé que no es esencial para mi salvación, pero me gustaría saber
cuántos ángeles pueden bailar sobre la cabeza de un alfiler y si es importante que el alfiler sea hecho de latón o de bronce”. Es posible estar tan preocupados por los detalles insignificantes de la gran pintura que representa el plan de salvación que perdemos la visión de lo que es la vida, la luz y la gloria de recompensa eterna. Hay tal cosa como conocimiento inútil, y adquirirlo no va a causar ninguna diferencia al destino del reino o la salvación de sus seguidores.
8. RETENGAN JUICIO, SI ES NECESARIO, CON RESPECTO A LAS PREGUNTAS DIFÍCILES.
No hay preguntas difíciles para las personas que tienen una comprensión y entendimiento completo del Evangelio. Un misterio deja de ser misterio cuando se resuelve. Pero existen algunas preguntas que parecen invitar a que se haga una inquisición intelectual de áreas desconocidas, o que parecen envolver, en contención interminable, a aquellos que son espiritualmente analfabetos.
Si no pueden creer todas las doctrinas del Evangelio, retengan juicio en las áreas en cuestión. No se pongan en una posición que es contraria a la adoptada por los profetas y apóstoles que presiden el reino. Estudien, oren, trabajen en la Iglesia, y esperen más luz y conocimiento.
Si están preocupados por la así llamada evolución, y no han aprendido que Adán fue el primer hombre y la primera persona mortal de carne y hueso, y que no existía la muerte de ninguna forma viviente hasta después de la Caída, retengan juicio y no se pongan en contra de las Escrituras.
Si ustedes suponen que Dios está progresando y adquiriendo más conocimiento y verdad, y que Él no es en realidad omnipotente, omnisciente y omnipresente como José Smith enseñó, retengan juicio, permanezcan en silencio y no se encierren en una posición en contra de la palabra revelada.
Si ustedes piensan que va a haber progresión de un reino de gloria a otro después de la resurrección, o que las personas que rechazan el Evangelio en esta vida tendrán otra oportunidad de obtener su salvación en el siguiente mundo, o que las parejas que están selladas en el templo pueden cometer toda clase de iniquidades y aún recibir su salvación, o cualquiera de las muchas falsas doctrinas que son comunes, retengan su juicio. No se comprometan a defender una causa falsa. Estudien algo más y esperen el día en que estarán preparados para recibir más luz en cuanto a lo que les molesta.
9. IGNOREN, SI PUEDEN, EL DESPLIEGUE INFINITO DE LITERATURA CONTRA LA IGLESIA Y EVITEN LAS SECTAS COMO A UNA PLAGA.
La conversión no nace por medio de la contención. El que tiene el espíritu de contención no es de Dios. Nuestra comisión divina es declarar buenas nuevas al mundo, no pelear con los demás acerca de la explicación de los textos. Hay, por supuesto, respuestas para todas las acusaciones falsas de todos los que se oponen a nosotros (no creo que el diablo haya tenido una idea nueva en cien años) pero la conversión no se encuentra en los debates. En vez de eso, viene en la forma que Moroni aconsejó a los que leen el Libro de Mormón. Los miembros de la Iglesia estarán en una mejor situación si simplemente ignoran las afirmaciones que no son genuinas de los antimormones profesionales.
Si las acusaciones falsas acerca de salvarse simplemente por medio de la gracia, o cualquier otra cosa que la literatura antimormona esté proclamando, si estas cosas les molestan, busquen las respuestas. Se encuentran en las Escrituras. Cualquier persona que no pueda aprender a través de la Biblia que la salvación no se obtiene simplemente con confesar al Señor solamente con los labios, sin hacer referencia a todos los otros términos y condiciones del plan de salvación verdadero, no merece la salvación.
Y acerca de las sectas, son la entrada al infierno. Los miembros de la Iglesia que siguen la práctica del matrimonio plural, por ejemplo, son adúlteros, y los adúlteros son condenados. La práctica común de los que hacen propaganda a esta práctica pone las enseñanzas de los profetas que han muerto en contra de las enseñanzas de los profetas vivientes. Cualquier persona que sigue a un profeta muerto más que a un profeta viviente lo seguirá hacia la muerte en lugar de a la vida. Repito, hay respuestas para las afirmaciones que no son genuinas, y los que se han manchado con estas falacias miserables y falsas será mejor que encuentren la verdad o, de lo contrario, se arriesgan a perder su salvación. El camino a la salvación y la sabiduría es que desde un principio uno nunca debe mezclarse con estas cuestiones.
10. NO EXISTEN LAS DOCTRINAS PRIVADAS.
Todas las doctrinas y prácticas de la Iglesia se enseñan en público. No existen las doctrinas o prácticas privadas, ni los cursos de conducta aprobados para sólo unos cuantos. Las bendiciones del Evangelio son las mismas para todos los hombres. No se dejen engañar al creer que las Autoridades Generales creen en doctrinas secretas o viven su vida de alguna manera confidencial. Todo lo que se enseña y practica en la Iglesia está abierto a la inspección pública, o por lo menos, cuando se trata de las ordenanzas del templo, para la inspección de todos los que se facultan a sí mismos por medio de su rectitud personal a entrar en la Casa del Señor.
11. MANTENGAN UNA ACTITUD ABIERTA.
Las doctrinas son del Señor. Él las ha establecido; Él las revela; Él espera que las aceptemos. A menudo las personas que tienen preguntas están más interesadas en mantener su posición previamente escogida que en aprender cuáles son los hechos. Nuestro interés debe consistir en encontrar y aferrarnos a la verdad. No debe tener importancia cuál es la doctrina, sólo que lleguemos a conocerla. Nuestra adopción y defensa de una doctrina falsa no la va a convertir en verdad. Nuestro interés es llegar a conocer la verdad, no probar un punto de doctrina al que nos hemos aferrado imprudentemente.
12. LA RESPONSABILIDAD DE ESTUDIAR ES PERSONAL.
Debemos llegar a la conclusión de todo este asunto, una conclusión que tendrá un efecto sobre nuestra salvación eternal, y es que cada persona debe aprender por sí misma la doctrina del Evangelio. Nadie más puede hacerlo por ella. Cada persona es individualmente responsable en lo que a su conocimiento del Evangelio concierne; cada uno tiene acceso a las mismas Escrituras y tiene derecho a ser guiado por el mismo Santo Espíritu; cada uno debe pagar el precio fijado por la Divina Providencia si es que habrá de obtener la perla de gran precio.
El mismo principio rige tanto el aprendizaje de la verdad como el vivir de conformidad con las normas de la verdad. Nadie puede arrepentirse por otra persona o a favor de ella; nadie puede cumplir los mandamientos en el lugar de otra persona; nadie puede salvarse en nombre de alguien más. Y nadie puede obtener un testimonio o avanzar en luz y verdad hacia la gloria eterna sino para sí mismo. Tanto el conocimiento de la verdad como las bendiciones prometidas a quienes se ajusten a los principios verdaderos son cuestiones personales. Y así como un Dios justo ofrece la misma salvación a cada alma que vive en armonía con las mismas leyes, también ofrece el mismo entendimiento de Sus verdades eternas a todos los que estén dispuestos a pagar el precio de quien busca la verdad.
El procedimiento de la Iglesia para lograr un conocimiento del Evangelio es el siguiente:
a. La responsabilidad de obtener un conocimiento de la verdad recae sobre cada persona basada en sus propios esfuerzos.
b. Segundo, las familias deben enseñar a los miembros de sus propias familias. A los padres se les manda criar a sus hijos en la luz y la verdad. El hogar debe ser el centro de enseñanza principal en la vida de cada Santo de los Últimos Días.
c. Para ayudar a las familias y a cada persona, la Iglesia, como institución de servicio, ofrece muchas oportunidades para enseñar y aprender. Se nos ha mandado ‘[enseñarnos] el uno al otro la doctrina del reino’ (D. y C. 88:77). Esto se hace en reuniones sacramentales, en conferencias y en otras reuniones, mediante los maestros orientadores, en las clases del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, por medio de los programas de seminarios e institutos y a través del sistema educativo de la Iglesia.
Las oportunidades de aprender no tienen límite. Preguntas apropiadas se pueden discutir en cualquiera de las clases y escuelas que han sido proveídas para tales propósitos.
Sería apropiada una última palabra. Hay muy pocos gozos en la vida que se comparen con el gozo de llegar al conocimiento de la verdad. ¡Cómo se alegran las personas en sus testimonios! ¡Y qué gran espíritu de gozo y paz le llega al corazón de un estudiante del Evangelio cada vez que se le manifiesta una verdad! ¡Cada vez que su conocimiento aumenta para comprender completamente algún pasaje profético! ¡Cada vez que su alma aprende y siente la importancia de lo que dicen las Escrituras sobre algún gran principio!
Las previas expresiones se han dado con la esperanza de poder ayudar, de fomentar el estudio del Evangelio, y de guiar a los que buscan la verdad en un curso correcto y sabio.
Es mi oración que todos nosotros aprendamos y vivamos el Evangelio y finalmente ganemos una herencia en el reino eterno de Él, cuyos siervos somos.
Con todo buen deseo, y una oración para que el Señor los bendiga siempre,
Sinceramente su hermano,
[firmado]
Bruce R. McConkie
Traducción oficial. Articulo tomado de la La Enseñanza en Seminarios-Lecturas de preparación para maestros (Publicación oficial del Sistema Educativo de la Iglesia).

domingo, 25 de enero de 2009

Libertad y tolerancia religiosa

"Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso Conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren como, donde o lo que deseen"
Decimo Primer Articulo de Fe de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias
"Me maraville ante la inspiracion del profeta Jose Smith al redactar el decimoprimer articulo de fe... Esa expresion noble de tolerancia religiosa es conmovedora ante la persecusion personal que sufrio el profeta. En una oportunidad el escribio: en este momento soy el hombre mas perseguido de la tierra, como lo es tambien este pueblo...todos nuestros derechos sagrados son hollados bajo los pies de la chusma.Jose Smith sufrio una persecusion incesante y finalmente el doloroso martirio a manos de hombres intolerantes. Este hecho brutal se levanta como un rigido recordatorio de que jamas debemos ser culpables de ningun pecado cosechado por la semilla de la intolerancia..."
ELDER M. RUSSELL BALLARD, Nuestra Busqueda de la Felicidad, paginas 107-108
"Dada la historia de la persecucion a la que fueron sometidos los miembros de nuestra iglesia, resulta facil entender por que el principio de la tolerancia es tan importante para nosotros. a la vez, es tambien importante la responsabilidad de todo Santo de los Ultimos Dias de preservar y proteger el mismo derecho para los demas lo que significa que habra ocasiones en que podriamos defender practicas religiosas de otros aunque no estemos necesariamente de acuerdo con ellas. Pero cuando hablamos de tolerancia, ello no quiere decir que nuestras creencias deben ser afines o compartidas, sino mas bien, que debemos vivir en armonia a pesar de nuestras mas serias diferencias y dedicar parte de nuestros esfuerzos a la proteccion del derecho de ser diferentes."
ELDER RUSSELL N. NELSON, Revista Liahona, julio 1994, pag 78, 81
"Abrigo los sentimientos mas generosos y caritativos hacia todas las sectas, partidos y denominaciones; y considero sagrados y apreciados todos los derechos y libertades de conciencia, sin despreciar a hombre alguno por discrepar conmigo en asuntos de opinion.Los santos pueden testificar si estoy dispuesto a dar mi vida por mis hermanos. Si se ha demostrado que he estado dispuesto a morir por un "mormon" (Santo de los Ultimos Dias), declaro sin temor ante los cielos que estoy igualmente dispuesto a morir en defensa de los derechos de un presbiteriano, un bautista o cualquier hombre bueno de la denominacion que fuere; porque el mismo principio que hollaria los derechos de los Santos de los Ultimos Dias atropellaria los derechos de los catolicos romanos o de cualquier otra denominacion que no fuera popular y careciera de la fuerza para defenderse.Lo que inspira mi alma es el amor por la libertad, la libertad civil y religiosa para toda la raza humana. Mis abuelos inculcaron en mi alma el amor por la libertad mientras me sentaban sobre sus rodillas...No hay que altercar con ningun hombre a causa de su religion; y todos los gobiernos deberian permitir que toda persona practicara su religion sin ser molestada. ningun hombre esta autorizado para quitarle la vida a otro por motivo de diferencias en cuanto a la religion, la cual todas las leyes y todos los gobiernos deberian tolerar y proteger, ya fuere verdadera o falsa.Cultivemos la paz y la amistad con todos, nos ocuparemos de nuestros propios asuntos y tendremos exito y seremos respetados, porque al respetar a los demas, nos respetamos a nosotros mismos."
JOSE SMITH, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, pag 367-368
"Cultiven un espiritu de gratitud, por las personas que tienen creencias religiosas, politicas o filosoficas diferentes de las nuestras, al hacerlo de ningun modo tenemos que comprometer nuestra teologia...Sean respetuosos con las opiniones y los sentimientos de las demas personas. Reconozcan sus virtudes; no se fijen en sus debilidades. Busquen los dones y las virtudes de ellas, y ustedes encontraran dones y virtudes que les seran de utilidad"
GORDON B. HINCKLEY, Revista Liahona, Junio 2002, pag 32
Citas recopiladas por Abraham Montoya