domingo, 25 de enero de 2009

Libertad y tolerancia religiosa

"Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso Conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren como, donde o lo que deseen"
Decimo Primer Articulo de Fe de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias
"Me maraville ante la inspiracion del profeta Jose Smith al redactar el decimoprimer articulo de fe... Esa expresion noble de tolerancia religiosa es conmovedora ante la persecusion personal que sufrio el profeta. En una oportunidad el escribio: en este momento soy el hombre mas perseguido de la tierra, como lo es tambien este pueblo...todos nuestros derechos sagrados son hollados bajo los pies de la chusma.Jose Smith sufrio una persecusion incesante y finalmente el doloroso martirio a manos de hombres intolerantes. Este hecho brutal se levanta como un rigido recordatorio de que jamas debemos ser culpables de ningun pecado cosechado por la semilla de la intolerancia..."
ELDER M. RUSSELL BALLARD, Nuestra Busqueda de la Felicidad, paginas 107-108
"Dada la historia de la persecucion a la que fueron sometidos los miembros de nuestra iglesia, resulta facil entender por que el principio de la tolerancia es tan importante para nosotros. a la vez, es tambien importante la responsabilidad de todo Santo de los Ultimos Dias de preservar y proteger el mismo derecho para los demas lo que significa que habra ocasiones en que podriamos defender practicas religiosas de otros aunque no estemos necesariamente de acuerdo con ellas. Pero cuando hablamos de tolerancia, ello no quiere decir que nuestras creencias deben ser afines o compartidas, sino mas bien, que debemos vivir en armonia a pesar de nuestras mas serias diferencias y dedicar parte de nuestros esfuerzos a la proteccion del derecho de ser diferentes."
ELDER RUSSELL N. NELSON, Revista Liahona, julio 1994, pag 78, 81
"Abrigo los sentimientos mas generosos y caritativos hacia todas las sectas, partidos y denominaciones; y considero sagrados y apreciados todos los derechos y libertades de conciencia, sin despreciar a hombre alguno por discrepar conmigo en asuntos de opinion.Los santos pueden testificar si estoy dispuesto a dar mi vida por mis hermanos. Si se ha demostrado que he estado dispuesto a morir por un "mormon" (Santo de los Ultimos Dias), declaro sin temor ante los cielos que estoy igualmente dispuesto a morir en defensa de los derechos de un presbiteriano, un bautista o cualquier hombre bueno de la denominacion que fuere; porque el mismo principio que hollaria los derechos de los Santos de los Ultimos Dias atropellaria los derechos de los catolicos romanos o de cualquier otra denominacion que no fuera popular y careciera de la fuerza para defenderse.Lo que inspira mi alma es el amor por la libertad, la libertad civil y religiosa para toda la raza humana. Mis abuelos inculcaron en mi alma el amor por la libertad mientras me sentaban sobre sus rodillas...No hay que altercar con ningun hombre a causa de su religion; y todos los gobiernos deberian permitir que toda persona practicara su religion sin ser molestada. ningun hombre esta autorizado para quitarle la vida a otro por motivo de diferencias en cuanto a la religion, la cual todas las leyes y todos los gobiernos deberian tolerar y proteger, ya fuere verdadera o falsa.Cultivemos la paz y la amistad con todos, nos ocuparemos de nuestros propios asuntos y tendremos exito y seremos respetados, porque al respetar a los demas, nos respetamos a nosotros mismos."
JOSE SMITH, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, pag 367-368
"Cultiven un espiritu de gratitud, por las personas que tienen creencias religiosas, politicas o filosoficas diferentes de las nuestras, al hacerlo de ningun modo tenemos que comprometer nuestra teologia...Sean respetuosos con las opiniones y los sentimientos de las demas personas. Reconozcan sus virtudes; no se fijen en sus debilidades. Busquen los dones y las virtudes de ellas, y ustedes encontraran dones y virtudes que les seran de utilidad"
GORDON B. HINCKLEY, Revista Liahona, Junio 2002, pag 32
Citas recopiladas por Abraham Montoya