jueves, 6 de noviembre de 2008

¿La Iglesia tiene un clero pagado?

Respuesta Personal de Richard Neitzel Holzapfel
En general, las organizaciones que operan a través de un modelo de ministerio pagado difiere, en varias maneras, del modelo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En un modelo de ministerio pagado, la persona a menudo decide obtener capacitación (un grado) y, a continuación, postula a un trabajo como ministro. Su salario generalmente depende de la congregación (si se trata de una gran iglesia, éste puede ser generoso, y si se trata de una pequeña iglesia rural puede ser muy modesto).
La Iglesia opera a través de un modelo de sacerdocio laico, con pocas excepciones. Los oficiales de la Iglesia llaman a los miembros a servir en una posición de liderazgo sin indemnización durante un período determinado de tiempo y sin ningún tipo de capacitación especial o grados. Estos miembros continúan en su trabajo y sirven en la Iglesia mientras no están trabajando. Estas personas aceptan llamamientos y los cumplen como parte de su compromiso con Jesucristo, a sabiendas de que en algún momento serán relevados de su papel de liderazgo, y que otro miembro local será llamado a tomar su posición. Un día una persona puede servir como un obispo (un líder en una unidad local) y al día siguiente ser relevado y llamado a enseñar a los niños.
Sin embargo, un pequeño número de líderes de la Iglesia que son llamados a servir a tiempo completo recibe un “estipendio de subsistencia.” Ellos no obtienen ninguna formación especial o grados, y no postulan a un puesto. Cuando son llamadas por los oficiales de la Iglesia, dejan su trabajo a tiempo completo y, por lo general, se mudan a una nueva ubicación para cumplir con su nueva asignación según las instrucciones de sus líderes. Aquellos llamados a un servicio de tiempo completo comprenden cerca de 350 presidentes de misión, que prestan servicio por un período de tres años y, cerca de 100 Autoridades Generales, que prestan servicio a tiempo completo en la sede de la Iglesia, por diversos períodos de tiempo. De este último grupo, quince profetas, videntes, y reveladores sirven hasta que mueren. Algunas Autoridades Generales son muy acomodados económicamente y no necesitan un estipendio. La práctica actual de proporcionar un estipendio a un número limitado de personas por un período determinado, permite a la Iglesia llamar a personas de un grupo más amplio que las que son muy acomodadas económicamente. Una vez que los presidentes de misión y algunas Autoridades Generales son relevadas de sus llamamientos, vuelven a su empleo o se mudan donde deseen. A su regreso, a menudo son llamados a servir como líderes laicos en la organización local de la Iglesia.
El dinero para los estipendios de subsistencia proviene de los ingresos producidos por las empresas en las que la Iglesia tiene inversiones. Hasta ahora, por lo menos, no se ha utilizado los pagos de diezmos para este fin. El importe de los estipendios de los presidentes de misión depende de las necesidades y circunstancias (las misiones en la ciudad de Nueva York y Londres son más caras que en otros lugares). Curiosamente, todas las Autoridades Generales reciben el mismo estipendio: el Presidente de la Iglesia recibe el mismo estipendio que un miembro del Primer Quórum de los Setenta. Cabe mencionar que hay un pequeño extra para algunos que tienen hijos a su cargo (una cantidad x de dólares por niño). Se espera que el estipendio permita un estilo de vida cómodo, pero modesto.
El modelo de la Iglesia de otorgar un estipendio de subsistencia se basa en diversas referencias de las Escrituras “porque el obrero es digno de su salario”, un principio que se aplica tanto a asuntos temporales como espirituales (véase Doctrina y Convenios 31:5; 106:3; 24:3, 7,9; 41:7 , y 42:70-73).
Articulo tomado de mormonismo.net